El mundo interior que se intuye en Stefanos Tsitsipas cada vez que habla está alimentado por una personalidad inquieta, una constante búsqueda de evolución y su carácter receptivo para encontrar personas que le aporten más allá del tenis. El griego ha pasado por momentos difíciles desde que se erigió en uno de los talentos precoces más rotundos de los últimos años, siendo imposible evitar altibajos emocionales dentro y fuera de la cancha. Eso es lo que le hizo mirar más allá y contratar de manera continua a un psicólogo deportivo: Costas Pergantis. Él es quien es explica su trabajo con el flamante ganador del torneo de Montecarlo, en una interesante entrevista para sdna.gr.
"Mi rol con él es ser una especie de entrenador mental y espiritual, alguien que le ayuda a desplegar todo su potencial deportivo, pero también a encontrar el equilibrio emocional. Estamos acostumbrados a ejercitar mucho el físico, pero muchos siguen sin entender que la mente es algo que necesita entrenarse", declara. "Empezamos a trabajar con más asiduidad después de su derrota en Miami, donde tuvo un partido que tenía que haber ganado ante Hurkacz", comenta.
- Stefanos Tsitsipas tocó fondo tras el torneo de Miami y pidió ayuda psicológica
Una de las cosas más complejas de sobrellevar es la enorme presión que tienen los mejores del mundo y Stefanos no es ajeno a ella. "Desde pequeño ha sido un referente en el país, parecía predestinado a la gloria y supo gestionarlo muy bien. Pero llevaba un tiempo en que le costaba mucho sentirse en la obligación de ganar cada partido. En cuanto volvió de Miami empecé a trabajar con él, cada noche hablábamos y abría su corazón en las sesiones. Es un chico espectacular, rebosa energía, le definiría como un volcán en erupción, por lo que necesita controlar toda esa fuerza. Le enseñé trucos de respiración para encontrar la calma y canalizar toda esa fuerza", desvela.
"Estoy muy orgulloso al ver que mi trabajo está dando resultados y que él lo reconoce. Cuando trabajas con alguien tan predispuesto a evolucionar, todo es más sencillo. Un buen director lo es gracias a buenos actores, y Stefanos merecería un Óscar si se dedicara al tenis. Me emociona mucho ver lo que está consiguiendo y considero que es el tenista más en forma del momento. Lo tiene todo para triunfar, si encuentra el equilibrio entre energía y potencial, es imparable. Solo necesita que todas las piezas del rompecabezas encajen", asegura Costas.
- El griego ha encontrado en el control de la respiración un argumento de peso para progresar
Cuenta el bueno de Pergantis que conoció a Stefanos cuando éste tenía 12 años. Él estaba trabajando con el número 1 juvenil de Grecia, pero cuando vio jugar a Stefanos sintió algo especial que le llevó a intentar aproximarse a él. "El día en que le conocí me dijo que quería ser número 1 del mundo y que no se iba a conformar con más. Esa ambición y voracidad le ha podido pasar factura, convirtiéndose en ansiedad en los últimos meses, pero en Montecarlo supo aislarse de todo y centrarse en pequeñas cosas, meditar y controlar su respiración", asegura un Costas Pergantis dispuesto a ayudar a Stefanos Tsitsipas siempre que él lo necesite.

