Después de superar a Sinner en su partido de debut, Novak Djokovic tuvo que responder en Montecarlo a una de las cuestiones más controvertidas respecto a su entorno: las declaraciones de su padre, Srdjan Djokovic. Un hombre que nos ha acostumbrado a numerosos titulares que, al mismo tiempo, le han generado algún que otro enemigo a su hijo.
"Amo a mi padre, él es mi gran apoyo desde el inicio de mi carrera. Pero claro, no puedo controlar todo lo que dice, tengo que aceptarlo y quererlo como es. Mi padre es muy apasionado, siempre intenta protegerme y cuidarme, cada cosa que hace es con la mejor intención. Entiendo que algunas personas se sientan molestas por ciertas palabras, pero sigue siendo mi padre, mi familia. Siempre estaré a su lado, aunque no siempre esté de acuerdo con lo que diga", confesó.

