Era un partido que bien podría ser cualquier final del circuito, pero esta vez tocó en unos octavos de final, en el WTA 1000 de Dubái. Se enfrentaban dos campeones de Grand Slam, Garbiñe Muguruza e Iga Swiatek, dos reinas de Roland Garros donde la experiencia era la gran diferencia sobre la mesa. Y vaya si lo fue, un factor que estuvo del lado de la española para sacar adelante el encuentro por 6-0 y 6-4. Garbiñe se medirá mañana en cuartos a Sabalenka.
Muguruza no perdona a Swiatek

