Elena Vesnina vuelve a sonreír en la pista

Con la perspectiva que le da ser madre, la jugadora rusa volvió esta semana a las pistas en el torneo de Doha. ¿Cómo se sintió? En una palabra: feliz.

Elena Vesnina volvió al circuito en Doha. Fuente: WTA
Elena Vesnina volvió al circuito en Doha. Fuente: WTA

Elena Vesnina ha sido durante muchos años una de las caras conocidas del circuito femenino. Su palmarés es de sobra conocido en las dos disciplinas de este deporte: tres títulos en la disciplina del individual (incluyendo una de las grandes sorpresas de la última década tras coronarse en Indian Wells 2017) y hasta 19 de dobles, una disciplina que dominó y en la que alcanzó la cima tras haber conquistado, entre ellos, tres títulos de Grand Slam (junto a Ekaterina Makarova).

Fue en 2018 cuando Vesnina por fin llegó a la cima de este deporte. Parecía que era el momento de continuar con una larga estadía en la cima del ranking de dobles, pero poco después la vida de la tenista rusa daría un giro de 180º grados. Elena quedó embarazada y dio luz en noviembre a su hija Elizaveta. Previamente ya había jugado torneos como Roland Garros sabiendo de su embarazo; era momento de dejar al tenis en un segundo plano. Y tanto que en un segundo plano: según confiesa a la WTA, la tenista rusa no concebía la posibilidad de volver.

"La WTA me mandaba muchos correos y me preguntaban si quería proteger mi ranking. Yo les decía que no, que estaba todo bien, que no iba a volver. Me decían que era la número 1 del mundo en dobles y top-50 en individuales, que el ranking era muy bueno, así que les dije que sí, venga, que lo protegieran. Yo estaba centrada en mi bebé y en mi familia, no pensaba en volver al tenis", confiesa entre sonrisas una Vesnina que definió su vuelta a las pistas como "un subidón de la verdadera adrenalina".

Y es que junto a la alemana Laura Siegemund, la exnúmero uno del mundo hizo su regreso esta semana, en el torneo de Doha. Consiguieron una victoria y cosecharon una derrota, pero la satisfacción de volver a sentirse competitiva está por encima de todo. Fue curiosamente la búsqueda de esa competitividad la que precipitó la vuelta de Vesnina al circuito: para entenderlo debemos marcharnos hasta Kazan, además de darnos una vuelta en el tiempo.

"En 2019, lo mejor de toda Rusia se reunió en Kazan para unas exhibiciones. Estaban Anastasia Myskina, Maria Kirilenko, Nadia Petrova, Elena Dementiva, Karen Khachanov, Daniil Medvedev... toda la banda. Habían estado entrenando y daban muy buenas sensaciones. A mí me anunciaban como campeona olímpica, número 1 del mundo en dobles y campeona de Grand Slam. Sin embargo, entré a la pista... y lo fallaba todo. No podía golpear a la bola con el punto dulce de mi raqueta. Daba malísimas sensaciones, la gente se preguntaba qué me pasaba, así que empecé a entrenar para al menos jugar bien en los partidos de exhibición. Y eso me gustó. Al fin y al cabo, amo al tenis, amo a este deporte".

Con el apoyo de su marido, Pavel Tabuntsov, la idea de volver a recorrer el circuito empezó a calar en Elena. La maternidad dejó de ser hace bastante tiempo una barrera real para muchas jugadoras, que siguen cuajando grandes resultados tras haberse convertido en progenitoras. Los ejemplos son varios: Serena Williams, Victoria Azarenka, Tsvetana Pironkova... Vesnina nunca pensó que formaría parte de ese grupo, pero el paso del tiempo le ha dado una perspectiva de cara al deporte más que valiosa.

"Si me hubieses dicho en la época de mis veinte que jugaría al tenis siendo madre, no te hubiese creído. Te hubiese dicho que no hay ninguna posibilidad, ni aunque mi hijo tuviese solo un año, seguiría pensando lo mismo. Cuando tenía 19 años pensaba de verdad que dejaría de jugar al tenis con 24 o 25. Pensaba que para esa fecha ya me habría casado y tendría un hijo. Me fijaba en las jugadoras de treinta años y pensaba que ya tenían un plan de pensiones, que eran muy viejas. Luego tuve 25 años y me dije a mí misma que podía jugar más tiempo. Y ahora ya estoy en la treintena y miro a las jugadoras de 19 años como si fuesen bebés".

Nunca es tarde para volver

Pero la mayor enseñanza que Vesnina deja de todo este proceso es que nunca es tarde para volver a dedicarle tiempo a tu pasión. "Te diría que mi motivación no radica en ganar algún título o una medalla olímpica. He vuelto por mi amor por este deporte, tal y como lo expresó Kim Clijsters el año pasado. Es mucho mejor intentarlo y quizás fallar que no intentarlo y pensarlo durante el resto de tu vida. Está claro que es duro compaginar la maternidad con un trabajo así, pero muchas madres lo hacen. Cuando eres madre tienes una fuente de energía dentro de ti: sí, te pasas noches sin dormir, pero a la mañana siguiente ya estás sonriendo y lista. Es increíble lo que las mujeres podemos hacer".

Comentarios recientes