Los beneficiados y perjudicados por el nuevo ranking ATP

Los nuevos cambios provocados por la pandemia de la COVID-19 reducirán la movilidad en el ranking ATP. Desgranamos quiénes salen más beneficiados por ellos.

Carlos Navarro | 3 Mar 2021 | 23.27
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Nikoloz Basilashvili, beneficiado por el nuevo ranking. Fuente: Getty
Nikoloz Basilashvili, beneficiado por el nuevo ranking. Fuente: Getty

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Lo adelantaba Diego Schwartzman en el día de ayer y hoy se hizo realidad. La ATP sigue buscando maneras de establecer un cierto "equilibrio" entre lo que ocurrió antes de la pandemia y el circuito en la actualidad, una actualidad marcada aún por la presencia del virus en -casi- todos los rincones de nuestro planeta. Por todo ello, han decidido (con ayuda especial por parte del Consejo de Jugadores, mencionando directamente en el comunicado a Roger Federer y Rafael Nadal) volver a dar una vuelta de tuerca el sistema del ranking ATP, que seguirá conservando parte de los resultados cosechados en 2019.

De la nueva logística, complicaciones y otros aspectos que van más allá del ranking ya hemos hablado largo y tendido en la noticia acerca de esta modificación, explicando en qué consiste esta nueva revisión del sistema clasificatorio y el resto de medidas que la ATP implementará para combatir los efectos de la pandemia. Toca, así pues, echar un vistazo al ranking y reflexionar sobre quiénes son los mayores beneficiados y perjudicados por el nuevo sistema de puntos. Ya saben: tras cada decisión importante siempre hay 'vencedores' y 'vencidos'. ¿Quiénes son ellos?

Los miembros del Big Three, claramente beneficiados

No podía ser de otra manera. Son ellos quienes mejores resultados han cosechado a lo largo de los últimos años, y que no se resten todos los puntos en el nuevo sistema les permitirá mantener un buen grueso de lo acumulado a lo largo de los últimos dos años. El mayor beneficiado de los tres es probablemente Roger Federer. Aún se mantiene entre los cinco mejores del mundo sin haber jugado un solo partido desde el Open de Australia 2020, y esta modificación le permitirá conservar buena parte de lo cosechado en 2019.

Hace dos temporadas, el suizo ganó torneos como Miami o Halle y alcanzó las finales de Indian Wells o Wimbledon. Debido al nuevo sistema, Roger arrastrará la mitad de los puntos de estos eventos hasta el año 2022, lo que aliviará en gran medida una más que posible caída en el ranking, a la espera de que el núcleo de estos torneos se dispute o no este 2021. De Indian Wells, por lo pronto, conservará 300 puntos (la mitad de lo que cosechó como finalista en 2019); de Miami, torneo del cual ya se había bajado, otros 500, además de los 600 de la final de Wimbledon o los 500 del título en Halle.

Pero también los otros lugartenientes del Big-3 se verán beneficiados por estos cambios. Nadal conservará, pase lo que pase, al menos 1000 puntos de su campeonato el pasado Roland Garros, mientras que Djokovic hará lo propio de su conquista en Wimbledon durante el verano de 2019. Del resto de torneos de 2019 que no se jugaron en 2020, Rafa también arrastrará 360 puntos de su semifinal en Wimbledon, mientras que el serbio mantendrá al menos 500 puntos tras su título en el Mutua Madrid Open.

Los jugadores en peor estado de forma no experimentarán grandes caídas

Más allá de los jugadores de la más absoluta élite, otros nombres que aún sobreviven en la zona noble del circuito se verán totalmente aliviados por estos cambios. Desde la vuelta de la pandemia, la congelación de los rankings ha ayudado, por ejemplo, a que Nikoloz Basilashvili o John Isner conserven posiciones de privilegio, posiciones que con el ranking habitual les habría mandado fuera de los lugares de cabezas de serie en la gran mayoría de eventos. El estadounidense, por ejemplo, conservará 300 puntos de su final en el Miami Open la temporada pasada, mientras que el georgiano puede conservar un lugar en el top-50 a pesar de haber ganado únicamente dos partidos desde que el circuito volviese la temporada pasada. Otro jugador que puede verse beneficiado es Gaël Monfils, que sigue siendo #12 del mundo y que gracias a estos cambios solo perderá la mitad de lo conseguido en 2019.

La movilidad reducida deja a los jóvenes como principales perjudicados

Pongamos el caso de Juan Manuel Cerúndolo como el paradigma de jugador perjudicado por estos cambios. Sabiendo que muchos jugadores conservarían un 50% de lo ganado en 2019 sin jugar ni un solo partido, la movilidad en las laderas más alejadas de la élite ha quedado reducida de manera importante. El argentino consiguió, prácticamente de la nada, un torneo de categoría 250 la semana pasada. En condiciones normales, este título le habría propulsado muy cerca del top-100; sin embargo, el menor de los Cerúndolo apenas entró dentro del top-200, y a pesar de esta tremenda actuación, necesitaría otro resultado similar para establecerse entre los 100 mejores.

En general, el nuevo sistema desvirtúa en cierto modo la máxima principal de los rankings, la de premiar los estados de forma y beneficiar a aquellos que firmen grandes resultados en las últimas semanas de circuito. Este sistema vuelve a quitar peso a la Race y condiciona la clasificación hasta el año 2022, y uno de sus efectos secundarios menos comentado se encuentra en los Juegos Olímpicos: las opciones de nombres que ya hemos mencionado (Basilashvili o Isner) son ahora enormes, mientras que las de otros jóvenes en línea ascendente han mermado considerablemente. Veremos cómo se desarrolla todo durante los próximos meses.