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Open de Australia 2021: Análisis de las semifinales ATP

Desgranamos las semifinales por el lado masculino, con la presencia de Novak Djokovic, Aslan Karatsev, Daniil Medvedev y Stefanos Tsitsipas.

Medvedev y Tsitsipas se medirán en la segunda semifinal masculina. Fuente: Getty

Al igual que hemos hecho con el cuadro femenino, el torneo ATP no podía ser menos. El Open de Australia 2021 masculino también ha vivido una buena dosis de momentos dramáticos, partidos que pusieron a todos la piel de gallina, situaciones rocambolescas y la presencia de una enorme sorpresa en las semifinales de esta edición. La última vez que un jugador con el ranking de Karatsev (más allá del top-110) se coló en semifinales de un Grand Slam fue hace más de 20 años... pero es que eso no es todo. Mucha tela que cortar en unos duelos apasionantes, la antesala de la gran final. Este es nuestro análisis:

- Novak Djokovic [SRB, #1] vs Aslan Karatsev [RUS]: El mejor jugador del circuito ATP contra el mejor jugador del circuito Challenger. Oye, visto de esa forma la publicidad del partido es espectacular, ¿no? Esta semifinal es una especie de David contra Goliat, es el último pulso de Karatsev el establishment del circuito ATP. Pero no se dejen engañar: de no ser por el congelamiento del ranking debido a la pandemia, el nombre de Aslan estaría mucho más arriba.

Solo así se explica que un gran sector de los aficionados (e incluso prensa) desconociese la existencia de este ruso de 27 años que, tras muchos años vagando sin rumbo por las categorías inferiores del circuito, encontró su sitio y lugar en el año del coronavirus. Si 2020 fue brillante, trepando por las laderas del ranking con celeridad, el inicio de 2021 lo va a catapultar hacia el top-50... y prácticamente sin despeinarse. Tras destrozar a Gerasimov y Schwartzman, sacar las garras para remontar un 0-2 en contra ante Aliassime y rematar al animal herido de Dimitrov en cuartos, Karatsev va a por el más difícil todavía.

También parecía estar herido Novak Djokovic, que con molestias se ha plantado en semifinales de su torneo predilecto. El saque ha sido su principal arma mientras su cuerpo se regenera de la lesión sufrida ante Taylor Fritz en tercera ronda. La sensación es que el aura mental del serbio es demasiado grande para muchos 'ya no tan cachorros'... ejem, Milos, ejem, Sascha. Ninguno de ellos supo rematar a Novak, que disfruta como nadie moviéndose a la hora de escribir grandes epopeyas.

Sin embargo, el serbio manifestó que su cuerpo había respondido como nunca tras el partido ante Zverev. Y sí: el tenis está lejos de ser el mejor, pero físicamente el progreso es más que suficiente para competir y estar muy cerca de las máximas facultades. En términos de matchup, Karatsev es en teoría un plato apetecible para el número uno del mundo: jugador que se planta desde la línea de fondo para dictar el juego, que reparte con un estilo directo y plano y que juega con gran velocidad. Nole disfruta absorbiendo la profundidad y potencia y redirigiendo a la cruceta cada pelota que este perfil de tenista le manda: solo así se explica su estadística ante tenistas como Marin Cilic (17-2) o Tomas Berdych (25-3).

Aslan deberá, en primer lugar, mostrarse muy certero al saque, consiguiendo los suficientes puntos gratis para mantener cada parcial igualado. No sucumbir a la presión en los momentos importantes se antoja clave, y apretar las clavijas al serbio por el lado del revés, su zona más débil en las últimas dos semanas, es imperativo. Aún así, pocos piensan en que la cenicienta del torneo complete la última machada: cada vez que Novak llegó a semifinales se llevó el trofeo a casa.

- Daniil Medvedev [RUS, #4] vs Stefanos Tsitsipas [GRE, #5]: Érase una vez un circuito dominado con mano de hierro por el Big-3. Bueno, este título podría aplicarse a prácticamente los últimos veinte años... pero vayámonos a 2018. Las nuevas generaciones tratan de hacerse hueco: Alexander Zverev ya se ha establecido entre los mejores, por ejemplo. Por detrás, dos muchachos destinados a ser grandes se miden en una pista secundaria de Crandon Park. En Miami, se enzarzan. Se buscan con la mirada, se recriminan. Sus personalidades son tan distintas que saltan chispas. ¿El comienzo de una nueva rivalidad?

Casi tres años después, la fricción que caracterizó al primer capítulo de la saga Medvedev-Tsitsipas es una reliquia del pasado. Ninguno de los dos será John McEnroe, aunque tampoco son dos gentlemen, ni mucho menos. Tampoco serán mejores amigos durante lo que les queda de carrera, pero el respeto y el temple se imponen ante la irascibilidad del pasado. Ruso y griego afrontan, ahora, el partido más importante de su rivalidad: el que podría darles acceso a una final de Grand Slam.

Para Tsitsipas sería la primera, y parece lógico que ocurra en el lugar que le vio nacer a nivel top. En Australia, hace dos temporadas, pegó el batacazo venciendo a Roger Federer. Este año pasó a una lista muy reducida de privilegiados tras remontar un 0-2 ante Nadal, un resultado que evidencia el estado de forma en el que está. Físicamente podría ser el jugador más fresco del cuadro, puesto que juega con la ventaja de 'haberse saltado' una ronda (Berrettini abandonó en la previa del duelo de octavos). Tenísticamente el saque está funcionando, en especial en los instantes finales del duelo, y la derecha está mostrando el nivel de agresividad necesaria como para no perder terreno y verse obligado a 'acampar' en la zona del revés.

Pero si el griego está fino, Medvedev está en estado de gracia. Para muchos, Daniil ya es el gran candidato a ganar el que sería su primer Major. No hay nadie que muestre la sensación de solvencia, confianza en sí mismo y resolución que el moscovita transmite. Encadena una racha positiva que nos retrotrae a épocas de dominación de las tres bestias, encadenando títulos en París, Londres y Melbourne (ATP Cup). Además, parece haber dejado atrás el típico partido tonto que el 90% de campeones sufre en la primera semana de torneo tras superar en cinco mangas a Filip Krajinovic.

Su partido de cuartos de final ante Andrey Rublev, al que muchos le otorgaban posibilidades de dar la sorpresa, fue un puñetazo encima de la mesa. La particular manera del número cuatro del mundo de reafirmarse en su papel de 'villano favorito'. En teoría, y a pesar de la épica de Stefanos ante el balear hace apenas unas horas, Medvedev es ligeramente favorito. Por historial (5-1 en el H2H) y por adaptabilidad al tenis de su rival. Si nos ponemos a pensar y reducimos el tenis a lo básico... Medvedev saca y resta mejor que Tsitsipas.

Esas son las matemáticas simples. En las avanzadas, el ruso es un gamo que se encuentra cómodo con la bola que le da el griego. No le importaría intercambiar reveses cruzados todo el día, y solo parece haber un catalizador que pueda decantar la balanza en los intercambios a favor de Stef: el revés paralelo hacia la derecha del ruso. A Medvedev le cuesta bastante más verse forzado (dentro de que su movilidad, para su altura, es excelente) por el lado de la derecha, y dejar bolas cortas por ahí puede permitir al griego montarse sobre su derecha y atacar la red. La agresividad, mantener los puntos cortos es otra clave si Tsitsi quiere tener opciones. Sea como fuere, abróchense los cinturones, porque estas semifinales... prometen muchísimo. Ah, y con público. Larga vida al Open de Australia.