Skip to main content

Monfils: “Ahora mismo estoy en el suelo, disparadme”

El francés rompió a llorar en rueda de prensa tras caer derrotado en primera ronda. “Ahora mismo estoy a cero de confianza, sigo entrenando pero no me sale nada”.

Monfils, de final en final

Tras el primer día de competición en el Open de Australia 2021, Gael Monfils es de momento la gran sorpresa negativa de los cuadros individuales. El décimo cabeza de serie y actual Nº11 del ranking mundial fue sorprendido por Emil Ruusuvuori en cinco mangas, sumando así su séptima derrota consecutiva. Ni siquiera su nueva alianza con Günter Bresnik ha conseguido devolverle la sonrisa al parisino, quien se mostraba así de tocado en una entrevista postpartido con L’Equipe.

Un problema de confianza

“Estoy tratando de encontrar la confianza, pero es difícil. Me falta confianza, debo recuperar ese pequeño truco que me haga ganar partidos. Quiero ganar, pero antes tengo que reconstruirme. Sigo entrenando, trato de creer en lo que hago en los entrenamientos, pero me cuesta. La gente dirá que volví a perder pero para mí solo es la primera derrota del año. Intentaré seguir trabajando, esperando el momento donde me sonrían las cosas, ahora mismo estoy a cero de confianza. Cada vez que me siento ante los medios me siento juzgado, así que ahora mismo ya estoy en el suelo. Disparadme”.

Intentarlo no es suficiente

“Veo que juego mal, no puedo sacar, no puedo hacer un golpe de derecha, cometo muchísimos errores. En pista juego seis metros por detrás, parezco el que pone las lonas. Insisto, no tengo confianza, soy muy honesto al decirles esto, pero no me siento bien y eso se nota. No necesito decir más”.

Un año sin ganar un partido

“Intento ser paciente, trabajo para ello, pero encuentro el tempo correcto, el ritmo adecuado, ni la forma de tocar la pelota. No me siento bien porque veo que no puedo hacer lo que quiero, no encuentro mi juego, ni mi derecha, ni mi saque. Eso es lo que me hace sentir mal, es algo tan visible como difícil. Es frustrante, pero sigo luchando en busca de nuevas soluciones. Ahora todo el mundo está jugando bien, así que cuando tienes enfrente a un rival inspirado todo te cuesta un poco más”.

El parón de 2020, el inicio de la pesadilla

“Es algo complicado de responder, lo que veo es que empecé la temporada sin mucha confianza. Rápidamente me di cuenta de lo difícil que eran los entrenamientos, que no podía jugar bien. Ahora no estoy bien, pero sigo entrenando, creyendo, quiero volver a ganar un partido, luego dos, así hasta que regrese la confianza. Me gustaría salir aquí y pedir un poco de clemencia, me duele mucho porque de verdad lo estoy intentando. La peor parte es cuando me toca volver aquí y me dicen todas estas cosas. Cuando alguien está en el suelo, pienso que no se le debe disparar”.