El gran número de tenistas confinadas bajo una estricta cuarentena de 14 días sigue dando quebraderos de cabeza a las autoridades competentes. Los organizadores buscan fórmulas que favorezcan la competitividad de las tenistas sin poner en riesgo la salud pública, y el último rumor apunta a una posible redistribución de los cuadros: las jugadoras bajo una estricta cuarentena (es decir, sin ni siquiera poder salir para entrenar) ocuparían uno de los torneos WTA 500, mientras que las jugadoras que sí han podido entrenar a lo largo de estos 14 días jugarían otro torneo.
Evidentemente, este rumor está aún por confirmar y apenas empieza a cobrar forma, pero parece sobre el papel uno de los recursos más sensatos para paliar una posible desigualdad competitiva. Además, en Puntodebreak ya adelantamos que estos torneos podrían retrasarse dos días y tener un cuadro menor (pasar a ser un torneo de 32 jugadoras) para que las tenistas estén más preparadas. Veremos en qué queda todo, pero lo que parece claro es que Tennis Australia está trabajando a destajo para buscar soluciones.
Sounds like they might end up splitting up the heavy-quarantined players and the less-quarantined players in those Melbourne 1/Melbourne 2 draws.
Smart move.

