Horas convulsas se han vivido en el Open de Australia 2021 después del aterrizaje de los grandes protagonistas del torneo. Meses preparando al mínimo detalle una logística tan compleja como arriesgada, han derivado en uno de los peores escenarios imaginables para Tennis Australia, como es la proliferación de casos positivos por COVID-19 y la obligación de confinar a muchos jugadores en sus habitaciones, con la desventaja competitiva que ello supone. Mucho se ha hablado de los problemas a la hora de que los tenistas dispongan de servicios tan básicos como una comida de calidad o una conexión WIFI veloz en sus respectivas habitaciones, y en palabras recogidas por tennisnet.com, el tenista austriaco Phlipp Oswald desvela un panorama realmente desalentador.
"Estábamos en Delray Beach y no teníamos información adecuada de los vuelos. Nos decían que debíamos ir a Los Angeles, pero nos enteramos de que salía otro avión de Miami. Estábamos a media hora de allí, pero nos obligaron a cruzarnos el país y dormir en el aeropuerto de Los Angeles para coger el vuelo correspondiente. Salimos con retraso por el asunto de Tennys Sandgren, pero las condiciones del vuelo fueron magníficas. Al llegar al hotel comenzaron los problemas", destaca el actual número 42 del ranking de dobles. "La conexión a internet es una catástrofe, está siempre sobrecargada. Hemos tenido muchos problemas para recibir material de gimnasio, libros y otras cosas", comenta.
Uno de los aspectos clave de toda esta polémica y en la que ha incidido Novak Djokovic, es la injusticia generada por las diferentes condiciones en que vivirán la cuarentena y llegarán al torneo final los tenistas. "No me parece justo que a algunos privilegiados se les deje estar en Adelaida con unas condiciones mucho mejores a los que estamos aquí confinados en Melbourne. La organización es muy estricta, nos han explicado todo el proceso que siguen, es una locura ver cómo cada cinco minutos limpian una zona por la que hayan pasado algunos jugadores. Están bajo mucha presión por parte de la sociedad australiana, que tiene miedo a que traigamos la enfermedad", señaló antes de ser cuestionado sobre cómo afronta estas dos semanas.
Oswald pone en duda que Nadal o Djokovic hubieran aceptado jugar el torneo si no recibieran trato de favor
"Preveo que nos darán algo de material para entrenar, pero no va a ser lo ideal para preparar un Grand Slam. Va a ser importante que los que estemos en cuarentena seamos muy meticulosos a la hora de adquirir rutinas que nos impidan caer en el tedio y la desesperación. Va a ser muy complicado mentalmente", señala un Philipp Oswald que deja una reflexión interesante. "En el tenis las estrellas siempre reciben un trato de favor, realmente se lo han ganado y los demás no tenemos problema con eso, pero esto es una situación especial. Realmente, creo que Tennis Australia ha montado la burbuja privilegiada de Adelaida porque quizá si Rafa o Novak tuvieran que haberse quedado en un hotel como este de Melbourne, no habrían venido". El debate está servido.

