Craig Tiley, Director de Tennis Australia y del propio Australian Open, no quiere que el tiempo desde que se disputó el último Grand Slam lleve a los jugadores a relajarse cuando en las próximas semanas comiencen a llegar al país y a la ciudad que acoge el torneo, Melbourne. Y así lo ha expresado en las últimas horas.
"Además de las multas máximas de 20.000 dólares o sanciones penales, cualquier incumplimiento del protocolo podría desembocar en una o más de las siguientes sanciones: descalificación de nuestros torneos, pérdida del 'prize money', cuarentena extendida, aislamiento en una habitación de hotel ordenada por el gobierno, arresto y deportación".
Así reza el comunicado con el que Tennis Australia pretende reforzar la atención de jugadores y miembros del equipo de trabajo de cada uno de ellos después de varios meses sin disputarse un Grand Slam. Al torneo de Melbourne se espera la llegada de 1200 personas, lo que ha llevado a Craig Tiley, Director de Tennis Australia, a mandar un mensaje de atención para que se cumpla a rajatabla todo el protocolo establecido.
Según recoge 'The Age', Craig Tiley es optimista, pues cree que los jugadores han ido cumpliendo mayoritariamente bien con sus obligaciones. "Fue un viaje un poco accidentado al principio, pero en los últimos seis meses, o los últimos ocho meses, los jugadores han sido realmente aplicados con los protocolos. Ellos comprenden completamente cuáles son las implicaciones si hay una desobediencia."
El estricto protocolo que ponen en marcha los Grand Slams
"Los Grand Slams tienen un conjunto de reglas diferente y, lo más importante, somos muy fuertes en nuestra aplicación de esas reglas. Los jugadores entienden que cualquier incumplimiento sería la expulsión y regresar a casa para que podamos proteger a todos los demás. Cuando te enfrentas al esfuerzo que supone venir a este torneo, sería un error ridículo que alguien lo cometiera".

