Poco a poco el Open de Australia 2021 empieza a convertirse en una realidad más que palpable. Jugadores y entrenadores se preparan ya para el primer Grand Slam de la temporada, que poco a poco va dejando caer sus reglas y normas en uno de los protocolos más estrictos que jamás se han llevado a cabo en un torneo de tenis. El protocolo en cuanto a acompañantes, fechas y comportamiento dentro de la burbuja de Melbourne ya ha sido difundido por varias páginas.
Contiene algunas novedades, aunque finalmente es ciertamente laxo con la mayoría de tenistas. Una de las mayores disputas de los jugadores con los organizadores hacía referencia a los miembros del equipo que podrían traer con ellos al torneo. Finalmente, como menciona bien TennisMajors, los tenistas que entren directamente al cuadro principal de individuales podrán viajar con dos miembros de su equipo a Melbourne. Podrán hacer lo propio los miembros del top-10 en dobles, mientras que los jugadores de la fase previa y el resto de tenistas de dobles solo podrán ser acompañados con una persona.
Eso sí, todos los jugadores podrán pedir una persona adicional como parte de su equipo. ¿Cuál es la condición para que esto ocurra? Que otro tenista renuncie voluntariamente a ser acompañado, liberando así una 'plaza' en la burbuja australiana. Recordemos que los tenistas que decidan viajar solos a Melbourne Park contarán con una compensación de 7 mil dólares, el equivalente a vuelos, hospitalidad y comida de ese miembro del equipo que no viajaría.
Y es que Tennis Australia se ha fijado una cantidad límite de personas que entren al territorio australiano: 1,000 personas. Ni una más, ni una menos. Ese será el límite de personas que podrán decir presente en el Grand Slam australiano, contando evidentemente con jugadores, entrenadores, fisioterapeutas y personal del torneo. Por otro lado, la organización del evento ha endurecido las fechas de llegada a Australia: los jugadores solo podrán aterrizar en Australia los días 15 y 16 de enero, descartando ya el tercer día (17 de enero).
Además, una vez los tenistas y sus acompañantes hayan superado su primer test COVID al llegar a Australia, la organización de los entrenamientos se dará de la siguiente manera: en la primera semana de cuarentena, los jugadores solo podrán pisar las pistas acompañados por una persona y solo podrán entrenar con un único jugador. A partir de la segunda semana, si todo continúa sin problemas, los jugadores podrán ampliar su rango de oponentes y podrán elegir entre tres jugadores para cada entrenamiento.
Los jugadores y sus acompañantes deberán pasar hasta seis tests COVID antes de poder hacer su debut en Melbourne: uno que debe ser presentado antes de aterrizar, y otros cinco que se llevarán a cabo en Australia. Además, los jugadores que den positivo a su llegada tendrán el derecho a realizarse un segundo test, con el objetivo de evitar polémicas de falsas positivos como las vividas por Damir Dzumhur o Fernando Verdasco en Roland Garros.
Por último, si un jugador finalmente no puede jugar el torneo debido a que da positivo horas antes de comenzar, podrá tener derecho a recibir el 50% de su prize money de primera ronda. En definitiva, un despliegue sin precedentes para que el primer Grand Slam de 2021 se desarrolle sin ningún tipo de inconvenientes. Esperemos que así sea y solo tengamos que hablar de tenis.

