Siempre perseguido por las expectativas, aparentemente amortizado como jugador de grandes objetivos, Grigor Dimitrov es un tenista dormido, alejado de la aristocracia del circuito y sin luchar por los grandes títulos, es este escenario, en Viena, una oportunidad propicia para que en determinados tramos de la temporada pueda resultar un tenista muy peligroso para los jugadores 'top'. A tres sets y en pista cubierta, el de Haskovo tiene tenis para dar sustos y lograr victorias como la de ayer, su primera ante un top-10 en todo el 2020.
Tras la victoria, que le sitúa en cuartos de final de 2020, donde se medirá ante el británico Daniel Evans, el ex top-10 habló de cómo fue el encuentro ante Stefanos Tsitsipas y que le hizo remontar después de perder el primer set en el tie break. A sus 29 años, con muchísimas más experiencia, Grigor se mantuvo firme y esperó su oportunidad.
"Nunca es fácil salir de una situación como esa. Estaba concentrado, pero él me ganó el primer parcial. En el tie-break, algunos puntos ajustados cayeron de su lado. Sentí que no había mucho más que pudiera haber hecho. Pero seguí creyendo y seguí haciendo las cosas correctas. Seguir en el partido siempre es lo más importante. Stefanos es un gran competidor, siempre tienes que estar listo. Solo me estaba concentrando en las cosas más simples del juego".
Se le presenta ahora a Dimitrov, quien sabe si eso puede crearle ansiedad, una buena oportunidad de luchar por el título, a pesar de que todavía quedan enormes jugadores, el formato y la superficie le permiten estar más cerca de tener continuidad de aquí al final.
“Cada buen partido que juegas te da cierta confianza. Claramente hoy fue muy agotador para el cuerpo. Ojalá tenga tiempo suficiente para recuperarme para el partido ante Evans. Las rondas son cada vez más duras, lo cual es normal. Pero me gustan como están saliendo las cosas. Estoy muy contento de estar en cuartos de final".

