Ayer por la noche nos hicimos eco de la carta-denuncia que publicó Pedro Martínez Portero contra el Challenger de Marbella y contra su director, Ronnie Leitbeg, por el gesto que tuvieron con varios de los jugadores inscritos en el cuadro. Normalmente, los torneos Challengers cubren los gastos de hospitalidad (habitación y desayuno) a los jugadores del main draw siempre que se inscriban dos semanas antes del inicio. Debido a la situación actual, Pedro, así como otros tenistas como Roberto Carballés, Jaume Munar o Carlos Taberner, se inscribieron relativamente hace poco y por ello, el torneo decidió no pagarles estos gastos.
El trato que estos jugadores ha recibido por parte de Leitbeg no ha sido el más apropiado, según relatan los tenistas. Incluso, según cuentan, se ha propuesto pagarles dinero de su bolsillo para que se fueran a sus casas y que no disputen nunca más ninguno de sus torneos, lo que da una idea de cómo de tensa fue la conversación entre las partes implicadas. “El director nos llegó a decir que a nosotros, los españoles de mejor ranking del cuadro, no nos iba a venir a ver nadie y que no tenía interés en que estuviera en su torneo. Nunca en mi carrera me he sentido tan despreciado por alguien de la organización de un torneo”, comentaba anoche Martínez Portero.
A él, se han unido también el resto de sus compañeros. “Yo hice mi reserva 9 días antes del inicio del torneo. No sabía seguro si lo iba a poder jugar. Aún así, creo que es tiempo suficiente para avisar al Hotel y no creo que hubiese problemas ya que en estos tiempos que estamos viviendo por Covid, el Hotel no está lleno”, dice Carballés en su publicación de Instagram. “Lo peor ha sido cuando fuimos a hablar con el director y nos trató de una forma inadecuada, dando a entender que no nos quiere en el torneo, siendo los españoles de mejor ranking del cuadro”, agrega.
Taberner, por su parte, también usó sus redes sociales para denunciar el caso. “Es el primer Challenger que se ha negado a pagarle la hospitalidad a sus jugadores. He intentado ponerme en contacto con él y no ha querido ni coger el teléfono”, cuenta Carlos. Jaume Munar por su parte ha compartido en Stories las cartas de sus compañeros y todos dejan claro que esto no va contra el torneo en sí, así como tampoco contra el club sino contra su director, Ronnie Leitbeg y el trato recibido.
Cuentan los tenistas que esperan que esto llegue a los patrocinadores y público, para que sepan el trato que les están dando. El torneo por su parte se acoge a las fechas estipuladas para la inscripción previa, alegando que no se inscribieron a tiempo. Veremos en qué queda todo esto conforme pasen los días y cuáles son las consecuencias a nivel imagen tras la denuncia de los tenistas en sus redes y es que muchos de sus compañeros han salido en su defensa, haciéndose público el descontento de todos con lo ocurrido.

