Serena Williams no será la primera ni la última en hospedarse lejos de sus compañeros en el hotel oficial que la USTA ha reservado para los jugadores que compitan en Nueva York durante las próximas semanas. Lo que sí será único es el motivo por el que la estadounidense ha tomado esta decisión. Justo antes de arrancar el WTA Premier 5 de Cincinnati, la leyenda de Saginaw explicó sus motivos, además de hacer un breve balance de todo lo sucedido desde el parón del circuito. Estos fueron los titulares que dejó la campeona de 22 Grand Slams.
- La nueva normalidad
“No sabría decirte qué ha sido lo más complicado para adaptarse. En mi caso lo estoy llevando todo con el máximo cuidado, simplemente no estoy tomando ningún tipo de riesgo. Creo que el mayor ajuste se encuentra en realizar los test extra, pero estoy completamente a favor de que se hagan, por supuesto”.
- Domicilio propio
“No quería estar en el hotel común porque tengo problemas pulmonares, así que entendí que ir allí suponía un riesgo personal. Si estoy en mi propia cosa lo puedo controlar todo mejor. No hay servicio de limpieza, no hay ese tipo de cosas. Por mucho que quisiera estar aquí, algo que es genial, la realidad es que tengo unos problemas de salud particulares y necesito descansar bien para poder competir en Nueva York”
- Vigilancia a los jugadores
“Tienen que guiar y asegurarse de que la gente no se vaya a clubes nocturnos o restaurantes, supongo. Desafortunadamente, creo que es un acierto, ya que a veces la gente se pone un poco ansiosa y podría escaparse a ciertos lugares. Teniendo en cuenta mis problemas de salud, lo prefiero, estoy totalmente a favor de los protocolos adicionales y cualquier tipo de seguridad. Quiero asegurarme de dónde va la gente, de que todos nos mantenemos en la burbuja. Están haciendo un gran trabajo asegurándose de que cada uno cumple su palabra”.
- ¿Torneo desvirtuado?
“No pienso mucho en esto. Siento que, al igual yo, hay mucha gente aquí, aunque también hay una tremenda cantidad de gente que no está. De un modo u otro, seguiremos jugando a tenis, más que al torneo habría que ponerle un asterisco a todo este año tan especial. Es una historia nueva por la que ninguna generación habíamos pasado. Creo que estamos viviendo una lección de cara al futuro, el que gane lo recordará siempre por haber salido campeón en estas extrañas circunstancias, sin público. Será extraño, podría suponer una prueba mental más que otra cosa”.
- Entrenamiento con Tsitsipas
“Realmente amo su juego, toma la pelota muy temprano y la golpea muy fuerte. Lo cierto es que le pega mucho más plano que otros hombres, así que eso me ayuda, me hace mejorar mi juego. También supone el reto de aguantarle, no quiero que se vaya pensando en no volver a entrenar conmigo porque he sido un desastre. He salido a pista con la intención de no fallar un solo tiro, es importante para mí volver a un estado así, el deseo de no querer falla ninguna bola”.
- La eterna favorita, sin su público
“Espero ser una de las favoritas de los fans, me encanta jugar aquí. Sé que ya soy una jugadora vintage, eso también significa que no me quedan demasiados años en el tour. Sería bueno intentar seguir ganando, más allá de si los fans quieren que gane o no, lo importante sería tenerles aquí, son ellos los que me levantan cuando estoy deprimida, pero al mismo tiempo sabemos que es una medida de seguridad necesaria. Cuando todos estemos mejor, podremos regresar y divertirnos juntos”.
- Una duda en su cabeza
“Definitivamente, sí, hubo un punto al principio donde llegué a pensar que no habría forma de que estos torneos se pudieran celebrar. Tuve muchas conversaciones con varias personas de la USTA, sé cómo de intensos son los protocolos, así que eso me ayudó a sentirme segura. Veo cada día cómo se cumplen todas las normas”.

