Llevamos ya unos días en los que son muchas las voces que aseguran que, tras lo vivido en el Adria Tour y la múltiple sucesión de positivos por COVID-19, el mundo del tenis aprenderá la lección de cara al futuro. De momento, el futuro apunta al 14 de agosto, fecha donde se reactivará el circuito profesional con un ATP 500, tres Masters 1000 y dos Grand Slams de manera consecutiva. Y varios de estos eventos están dispuestos a hacerse con público. ¿De verdad hemos aprendido algo? ¿Merece la pena dar este paso sabiendo el riesgo que existe? ¿Tendría que regresar el tenis profesional en este 2020?
Por muchas ganas que tengamos de tenis, ¿de verdad es necesario situar al deporte y la salud en el mismo escalón? Yo lo tengo claro: NO. Sin embargo, teniendo a tiro a un equipazo como el de Punto de Break, lo justo era plantear el debate en los despachos y buscar unanimidad en la respuesta. Como podrán comprobar, ha sido imposible.
· Diego Jiménez: NO
Me parece un completo sinsentido pretender transmitir la sensación de que todo ha pasado. El virus sigue muy activo, se baten récords permanentemente en las últimas semanas de contagios a nivel mundial y todos los expertos coinciden en una fuerte oleada de cara a septiembre. ¿Cómo podemos estar planteándonos, en este escenario, jugar Roland Garros y encima con público? La salud siempre debe primar a lo económico y lo que ha ocurrido en el Adria Tour es solo una demostración de que no hay lugar para la relajación.
· José Morón: SÍ
El fútbol ha demostrado que un deporte puede regresar siempre que se tomen las medidas adecuadas. El tenis, de momento, solo ha hecho que mostrar sus intenciones, pero me deja frío a la hora de conocer cuáles son todas las medidas de seguridad que quieren llevar a cabo. Creo que agosto viene precipitado, eso sí. Por lo que diría de volver en septiembre, en Europa, con unas medidas extremas y garantizando la seguridad de todos. Eso sí, sin público. Entiendo que es una fuente de ingresos grande, pero traer público a un recinto en estos momentos supone un riesgo demasiado alto.
· Alejandro Arroyo: NO
Mi 'no' no es rotundo, creo que debería estar condicionado. No creo que un Grand Slam, con hombres y mujeres, cuadros tan grandes y en la ciudad de Nueva York sea el mejor escenario para volver. Ahora le añadimos lo que ha pasado en el Adria Tour, que nada tiene que ver en cuanto a protocolo y medidas con el US Open pero que evidencia lo que supondría un solo positivo en mitad del torneo. Sólo por lo que podría suponer de darse ese caso, creo que no es momento ni lugar, aún, para comenzar a competir. Y por supuesto, creo que de salir bien el US Open, espero que el tenis no se confíe y comience a abrir sus puertas al público. El Adria Tour no tiene ninguna historia ni prestigio que proteger, por eso los palos se los lleva Djokovic y las autoridades serbias y croatas, ¿pero qué pasa si se dan varios positivos en Roland Garros con público en las gradas? La responsabilidad, y veríamos de qué tipo, no sólo en lo referente a la mera reputación, sería de Roland Garros, la ATP, la ITF y la WTA. Es decir, el tenis estaría poniendo en juego su valor como deporte.
· Carlos Molins: SÍ
Lo ocurrido en el Adria Tour ha sido un despropósito, en eso creo que todos estamos de acuerdo. Pienso que el tenis, como el resto de deportes, tendrían que volver, pero siempre con unas condiciones donde se garanticen la seguridad de los tenistas y resto de personas que conforman un torneo. El fútbol o el baloncesto han vuelto y son las disciplinas donde más contactos hay, ¿por qué no debería de volver el tenis? Aprovechar también que se deberían jugar los torneos en sitios donde el virus parece estar más controlado. No tiene sentido jugar ahora el ATP 250 de Sao Paulo viendo como está Brasil en estos momentos con el COVID-19. Misma situación para con Estados Unidos. Todo esto, obviamente, jugando sin público. Que lo ocurrido en el Adria Tour sirva de escarmiento sobre qué cosas no se pueden hacer durante la celebración de un torneo de tenis.
· Carlos Coll: NO
Vísteme despacio, que tengo prisa. En cualquier ámbito de la vida, las cosas, o se hacen bien, o no se hacen; el hecho de reanudar el circuito profesional con una configuración del calendario caótica, metiendo torneos con calzador en fechas que no tocan y con la celebración de algunos campeonatos sin presencia de público por culpa de la pandemia, es una señal inequívoca de que algo no está transcurriendo como debería. Naturalmente, todos los amantes de este deporte queremos asistir cuanto antes al retorno a las pistas de las mejores raquetas del mundo, pero no a cualquier precio. El clima de incertidumbre que se respira a nivel global y las pocas garantías que se perciben en la celebración de eventos de cualquier índole, convierten en una irresponsabilidad el hecho de dar luz verde al regreso del tenis al máximo nivel.
· Carlos Navarro: SÍ
El Adria Tour es el perfecto ejemplo de cómo no hacer las cosas, a pesar de que su intención era positiva. Los jugadores no recibían test diarios, al positivo le siguió una sensación de caos absoluto... la ATP necesita extremar las medidas de seguridad para que esto no pase, es decir, el mío es un sí con matices. Matices que son mi preocupación por un protocolo de seguridad que contemple todos los escenarios posibles. La posibilidad de jugar con público me parece disparatada, pero el tenis ha de volver reduciendo al mínimo la posibilidad de contagios, dar ingresos a los jugadores y seguir las medidas que deportes como el fútbol o el baloncesto ya han puesto en marcha. Si de verdad los órganos de gobierno se implican, el tenis puede volver de forma segura, pero requerirá de un esfuerzo colectivo y de un compromiso de los jugadores nunca antes visto. Y quien lo rompa, si se pone en marcha, debería recibir una sanción contundente.
· Ayrton Aguirre: NO
Más allá de una importante baja en los casos de contagios por COVID-19 en tierras europeas, la batalla contra el virus aún no está ganada. De hecho, todo lo contrario: cada día los positivos van en aumento si se tienen en cuenta todos los rincones del planeta. Y justamente el tenis, a diferencia de otros deportes como el fútbol o el baloncesto, se caracteriza por la realización de torneos en varios países y no por la diagramación de un calendario extenso en una única ciudad. Si bien el mundo del tenis -desde los jugadores hasta la prensa- necesitan del regreso a la actividad, hay que ser conscientes que no todos los tenistas viven actualmente la misma realidad. Mientras algunos europeos ya suman algunos kilómetros de juego, otros sudamericanos (los argentinos, por ejemplo) aún no pueden saltar a la pista para volver a las prácticas. Además, es necesario que los protocolos tan estrictos que se propusieron para las grandes citas también puedan extenderse al circuito Challenger y a los Futures, dado que el tenis se construye con todos. En ese sentido, cuidar la salud de los deportistas debe estar por encima de todo.
· Rubén Pérez: SÍ
No es la respuesta más lógica ni la más popular posiblemente en estos momentos teniendo en cuenta todo lo acaecido en el Adria Tour. Yo en cualquier caso pienso, desde mi humilde opinión, que el tenis se merece volver como ya lo han hecho otros deportes. El calendario ya ha quedado seriamente tocado en este 2020, pero aún se puede rescatar algo hasta final de temporada y poder decir que el tenis ha regresado. Desde luego que a puerta cerrada y con las más estrictas medidas de seguridad, las cuales han brillado por su ausencia en el torneo organizado por Novak Djokovic y que ha tenido lamentables consecuencias. Los profesionales del mundo de la raqueta necesitan volver a la actividad y los aficionados disfrutar del mejor tenis. Siendo cautos y cuidadosos con todos los detalles podemos hacer que este deporte vuelva a disputarse y no quede 'confinado' durante todo lo que queda de 2020.
¿Y tú que piensas? ¿Debería volver el tenis o es mejor esperar?

