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Ons Jabeur, congelada antes del último salto

El coronavirus frenó el gran arranque de temporada de la tunecina, quien no se corta en confesar la meta que quiere alcanzar. “Tengo el nivel para ser top20”.

La "primavera árabe" llega al tenis

Seguimos repasando la actualidad de varios tenistas del circuito profesional, analizando lo poco que nos dio 2020 para disfrutar de su tenis. Concretamente, hoy hablamos de una de las jugadoras que mejor pinta tenían para este calendario, Ons Jabeur. La tunecina había arrancado el curso como un tiro, confirmando que su evolución en las últimas temporadas estaba lista para dar un nuevo salto, pero el coronavirus no ha querido que lo veamos. Al menos, de momento. En una entrevista telefónica con The Guardian, la número 39 del mundo relata sus orígenes en el tenis y confiesa lo duro que ha sido el camino hasta llegar aquí.

“Estoy muy orgullosa de mis orígenes. A veces, cuando jugamos la Copa Federación, vienen algunos equipos africanos y me piden que me saque fotos con ellos, me preguntan cómo estoy jugando o cuándo es mi próximo torneo. Eso es algo realmente inspirador para mí. Cuando alguien me dice que le estoy inspirando me da mucha motivación para seguir entrenando, para ser todavía mejor ejemplo. Ojalá que a raíz de esto podamos ver más jugadores africanos en la gira”, subraya una mujer que ya se le puede considerar pionera en su país.

Nunca jamás habíamos visto una tunecina llegar tan lejos en un Grand Slam o escalar tan arriba en el ranking, por eso resalta todavía más el contraste de cómo fueron los inicios en su etapa junior. “Encuentras a personas en todas partes que te subestiman, pero yo siempre hablé en voz alta, dije que mi objetivo era lograr grandes victorias. Claro, la gente se reías, no creían en mí. Por otro lado, hubo otras personas que sí confiaron en mí. Recuerdo una vez, cinco meses después de operarme la muñeca, que era incapaz de jugar al tenis durante los primeros días. Las bolas se iban a cualquier parte, no tenía ningún tipo de feeling. La gente me miraba raro, se burlaban de mí, incluso me animaron a que dejase de jugar. Al final, estos gestos consiguieron hacerme más fuerte”, revela con orgullo tras superar todos aquellos obstáculos.

Y es que hace tiempo que Jabeur dejó de ser una outsider para convertirse en un perfil muy peligroso en casi cualquier superficie. Como el pasado mes de febrero, cuando tumbó a Karolina Pliskova en el torneo de Doha, siendo la checa número 3 del mundo. “Fue una locura. Al mismo tiempo, resultó algo difícil para el público local, algunos no conocían las reglas del tenis. Muchos se pensaron que era como un partido de fútbol, pero fue increíble de todas formas ver a todos los tunecinos que hicieron el esfuerzo por venir a verme cargados de banderas de nuestro país. Ver el impacto que provocas en las personas es lo que más me enorgullece”, asegura la mujer que está pasando la cuarentena en Nueva York después de haberse cancelado el torneo de Miami hace unas semanas.

Con esa personalidad y, sobre todo, con ese estilo tan particular, Ons ha dado un golpe sobre la mesa. Sus recientes cuartos de final en el Open de Australia así lo verifican. Muchos le dicen que es momento de pulir su forma de jugar, pero ella lo tiene claro. “Empecé a realizar ese tipo de golpes desde muy jovencita. No elegí jugar plano o jugar liftado, simplemente me gustaba hacer tiros muy locos, algo que tal vez refleje mi personalidad. Me gusta la diversión, las locuras, los planes originales. Tengo tal cantidad de disparos en mi cabeza que a veces se me hace difícil escoger el correcto, ya que siento que puedo hacer cualquiera. Poner en orden mi juego me ayudó a desarrollarme como tenista, nunca me dijeron cómo debía hacer las cosas, hago siempre lo que me convine. Al final soy yo quien está jugando, así que seré yo quien elija los golpes”. Y nosotros quiénes lo disfrutemos.