Breadcrumb
Roger Federer: "Todavía me pregunto cómo es tener una vida normal"
El tenista suizo cuenta en una entrevista que si pudiera elegir otra vida, le gustaria tener un trabajo "normal" y no ser conocido en todo el mundo.
A sus 38 años, Roger Federer terminó esta temporada 2019 con una sonrisa en la cara después de haberse encontrado excepcionalmente bien a nivel físico durante prácticamente todo el año, algo que le ha hecho jugar más de lo que tenía pensado en un primer momento y donde solo en el pasado US Open la espalda le llegó a molestar. Termina como número 3 del mundo y ya mira al año 2020 con la ilusión de volver a pelear por un grande y seguir sumando Slams a sus vitrinas al ver que Nadal y Djokovic empiezan a acercarse de forma muy peligrosa, sobre todo el español.
En una entrevista pasada para Le Parisien, Roger habla de varios aspectos de su vida y nos deja algunos detalles que nos permite conocerle un poco más en lo personal.
De él siempre dicen que es muy elegante, tanto dentro como fuera de las pistas. "Creo que el hecho de tener revés a una mano ayuda, porque de siempre, en la historia de este deporte, a los jugadores con este golpe se les consideró muy elegantes. Quizá digan eso de mí por la impresión que doy. Si la gente me encuentra elegante, lo tomo como un cumplido porque siempre he intentado ser un ejemplo, un buen padre, un buen esposo, un buen ciudadano, para ayudar a otros. Siempre quise inspirar a las personas. También creo que la gente me ve como un puente entre el juego del pasado y el moderno".
El cariño que recibe de la gente allá por donde va. "Tenemos suerte en el tenis. Comparo esta vida a la de un músico que realiza una gira mundial. Los fans siempre aprecian que vuelvas a su torneo. No silban como en los estadios de fútbol y el tenis rompe un poco el protocolo. Ser bienvenido como si fuera local en todo el mundo es una sensación increíble y por eso nuestro deporte es excelente. Soy uno de los que más habla con los medios y eso me ha dado la oportunidad de conectarme con mucha gente. Llevo ya tanto tiempo por aquí que conozco a todos y eso también me permite mostrarme cómo soy. No tengo lugar para esconderme. No importa lo talentoso que seas que en algún momento, la gente sabrá cómo eres. Pasé por todo eso y no salí mal, creo".
Lo que hace a Federer perder los nervios. "Mis hijos. ¡Ellos son los que más me ponen a prueba! Siempre tengo la impresión de ir un paso por delante de ellos hasta que me encuentro con la sorpresa (risas). Los quiero pero con ellos es cuando más pierdo los nervios. ¡No hay momento de relax cuando tienes cuatro!".
Si pudiera elegir otra vida, ¿qué sería? "Quizá, ser un trabajador normal, para ver cómo es la vida cotidiana por un día o una semana. No debería ser el trabajo más inspirador del mundo, sino algo cotidiano, normal. Porque realmente eso es lo que busco para mí o mi familia. Vivimos en la locura del circuito pero sé que esto no es la realidad y no debería serlo. Mi esposa y yo hemos tomado un enfoque para que nuestros hijos sean normales. Entonces, sí, todavía me pregunto cómo es tener una vida normal".
Si siente que vive en una burbuja. "Sí. Estamos un poco presionados, no es nuestra culpa. También depende de quién eres y de dónde vienes. Es una situación difícil, sobre todo para los jóvenes. De repente, se ven rodeados de agentes, patrocinadores, ganan mucho dinero y si vienen de familias humildes, es una verdadera prueba. Vivimos en una burbuja y me gusta entrar porque me divierto pero también me gusta salir de ella porque prefiero estar en casa. Verte en el centro de atención es una prueba de personalidad".
¿Cómo logra mantener los pies en el suelo? "Lo hago de forma natural. Tan pronto como salgo del estadio, dejo al deportista atrás. Una vez en casa, ya no me veo como el jugador de tenis conocido. Encontré rápido ese equilibrio y sin pensar demasiado".
Sobre su retirada y cómo la imagina él. "Todo deportista le gustaría elegir él cuándo se retira. Si lo hace uno en medio de unas vacaciones o tras ganar una final, cuando ya uno siente que es momento de pasar página. Mientras sea yo quien lo decida, será el escenario perfecto. Sé que la gente piensa que mi carrera debería terminar de forma perfecta pero si quisiera un final idílico, ya me hubiera retirado varias veces".
Cómo le gustaría que le recordaran. "Solo que digan que fui buena persona, que fui bueno para el circuito y que ayudé a que se construyera. Espero recibir este tipo de respeto. Que la gente dijera que fui ejemplar y que no solo pensé en mí y en mi éxito".