Cuando un jugador coge confianza y ve cómo el trabajo que viene haciendo desde años comienza a dar sus frutos, resulta inapelable. Esto le ocurre a Alexander Zverev, que ha sido paciente y eficaz sembrando, y ahora recoge con orgullo los frutos de ese trabajo y más aún cuando no ha tenido la temporada que él mismo habría deseado. Con un patrón de juego que gusta dentro del circuito, Sascha hace gala de una inteligencia sublime sobre la pista, y ese fue su principal argumento para derrotar a un muy digno Matteo Berrettini que con este resultado ha ganado muchísimas papeletas para poder disputar la Nitto ATP Finals de Londres 2019.
En un torneo un tanto extraño con ningún integrante del big three en las semifinales, puede haber hueco para jugadores de segunda línea como estos, y ambos eran conscientes de la importancia del partido. Por ello se desató una interesante batalla, donde hubo momentos de gran intensidad y de gran tenis, que hicieron levantar al público de sus asientos ante lo que estaban viendo en directo. Peloteos intensos, repertorio espectacular de golpes y, en definitiva, un gran espectáculo. Así fue el encuentro entre Zverev y Berrettini, en el que ambos estuvieron muy fuertes al servicio lo que hizo que el encuentro se definiera en pequeños detalles.
Tras un primer set de gran nivel tenístico y en el que apenas hubo opciones de rotura, Zverev apretó la máquina en el momento idóneo para abrir hueco en el marcador y así poder llevarse la primera manga por 6-3. El típico juego de un tenista que se encuentra en estado de gracia, y que sabe que el encuentro está en su raqueta.
Matteo Berrettini no se amilanó y continuó intentándolo e incluso se le vio algo más suelto en la segunda manga, a sabiendas que necesitaba de algo para poder darle la vuelta a la situación e intentar reengancharse nuevamente el partido. Cuando parecía que la igualdada podría desembocar en un tiebreak, Zverev lo volvió a hacer. Incrementó la intensidad de piernas y supo gestionar a la perfección los nervios, rompiendo el saque del italiano y de esta manera finiquitar el partido y su acceso a la gran final de este Masters 1000 de Shanghái 2019.
6-3 y 6-4 para un iluminado Zverev, que emplea a la perfección los golpes cortados, y dota de sentido a la palabra comúnmente denominada versátil. Se erige en un jugador muy prometedor, y en Shanghái puede dar un paso adelante importante ya no solo para sus opciones de poder jugar la Nitto ATP Finals de Londres, sino de volver a parecerse a ese Zverev que parecía que estaba destinado a liderar el futuro del tenis mundial. Su rival en la final de mañana será el ruso Daniil Medvedev.

