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Rod Laver: “No se pueden comparar a los campeones de diferentes épocas”

La leyenda australiana habló sobre el Big3 y su pelea por conquistar los grandes títulos. “Nadal y Djokovic pueden acabar con más Grand Slams que Federer”.

Se cumplen cinco décadas desde la última proeza de Rod Laver como profesional, aquel 1969 en el que levantó los cuatro títulos de Grand Slam. No era la primera vez que lo conseguía y ‘solo’ por eso ya se le puede considerar como uno de los mejores de la historia. Ahora, con los 81 años encima, el australiano sigue estando de moda gracias a una competición creada en 2017 que lleva su nombre, la Laver Cup. El ‘cohete’ de Queensland habló para el diario Tagblatt acerca del pasado, del presente y de lo que nos puede dejar un futuro cercano donde tres hombres pelean por un objetivo real pero intangible: ser el mejor de todos los tiempos.

Roger Federer, Rafa Nadal y Novak Djokovic. Tres leyendas en activo que continúan en su lucha particular por quedar por encima del resto, por convertirse en el mejor de siempre, aunque Laver tiene su propia opinión sobre el debate. “No se trata solo de la cantidad de Grand Slams. No sabemos cómo acabará cada uno su carrera, lo sabremos con el paso de los años. Además, no se pueden comparar a los campeones de diferentes épocas, ahora la tecnología es diferente. Hoy, por ejemplo, juegan con raquetas totalmente distintas. ¿Quién dice que campeonas de antes como Lew Hoad o Pancho Gonzales no podrían ser igual de buenos que los de hoy?”, apunta desde la experiencia.

Para muchos aficionados y tenista, es el propio Laver quien representa esa figura de mejor tenista de la historia, y eso que no pudo disputar los Grand Slams durante cinco temporada por hacerse profesional. “Nunca diría eso sobre mí. Sí, es cierto que tuve una buena carrera, logrando en dos ocasiones el Grand Slam en 1962 y 1969, fue sin duda lo más destacado. En el US Open, alguien me dijo que este es el récord más antiguo que existe en el mundo del deporte, algo que, por supuesto, me llena de orgullo”.

El bueno de Rod disfrutó de su carrera durante más de cuatro décadas, colgando la raqueta a loa 41 años. Visto lo visto, la comparación con Federer es inevitable. “¿Roger hasta los 40? Sí, puede hacerlo. Parece estar bien y eso es lo que cuenta. Si amas el juego tanto como a ti, es suficiente. Le doy a Roger una oportunidad de ganar el Open de Australia en enero, aunque Nadal y Djokovic puede que acaben sus carreras con más títulos que Federer”, señala el oceánico, quien termina decantándose por el suizo por una razón estética. “Los tres son grandes campeones, pero Roger los supera con su tenis, lo desarrolla de una manera que nadie en la historia lo había llevado a cabo antes. Es el atleta más reconocido del mundo y un testaferro para este gran juego. Me siento halagado de que haya lanzado esta Laver Cup, admiro esta manera que tiene de honrar la historia”.

Esa Laver Cup que busca su tercer éxito consecutivo y que cuenta con el apoyo de Laver como principal anfitrión. “Tanto Roger como su manager, Tony Godsick, se acercaron a mí hace cuatro años con la idea de hacer la Laver Cup. Querían usar mi nombre y, hasta ahora, podemos decir que ha sido un éxito. Me parece un gran formato, con seis grandes campeones en cada lado, Europa contra el resto del mundo. Lo más especial es que solo se puede decidir el domingo, eso hace que el formato sea bueno, me conmueve especialmente ver el espíritu con el que se vive. Fred Stolle, un gran campeón de mi época, me dijo después de la última Laver Cup que era el mejor evento de tenis que había presenciado en los últimos 50 años”, recuerda Rod.

Laver y Federer, dos tenistas separos en el tiempo por más de cuarenta años pero ambos considerados dos clásicos de este deporte. Como curiosidad, al australiano recuerda en la entrevista el día que se conocieron. “Conocí a Roger en Melbourne, en el Open de Australia de 2006, al comienzo de la segunda semana. Fue a través de mi gerente y de Tony Roche, un buen amigo mío que luego fue entrenador de Roger, ellos organizaron la reunión. Hicimos click de inmediato, rápidamente nos entendimos. Después de aquel día nos fuimos encontrando después de cada ronda hasta llegar a la final. Luego tuve el honor de darle el trofeo en la Rod Laver Arena, fue un momento muy emotivo para los dos”, confiesa la leyenda.

Importante en su etapa como jugador y vital tras la retirada. La figura de Rod Laver sigue sonando con fuerza en cualquier lugar del mundo, sobre todo en los lugares que todavía celebran su presencia. Australia, París, Londres o Nueva York, sus cuatro paradas favoritas, le ven llegar cada año con la misma ilusión de un niño horas antes de una gran final. En Flushing Meadows, hace una semana, no fue excepción. “Me encanta este juego, siempre me ha encantado y siempre me encantará. En el US Open le entregué el trofeo al ganador, Rafa Nadal, después de dos semanas fabulosas y una espectacular final masculina. Medvedev jugó muy bien en los tres últimos sets, pero Nadal nunca se rinde. Fue un placer entregar esa copa”, concluye.