Se rompió la maldición. Nicolas Jarry respira ya con cierto alivio después de lo acaecido en lo que llevamos de 2019. Perdido en un mar de inseguridad y desconfianza desde la pasada temporada, el tenista chileno ha vuelto a los puestos donde verdaderamente merece por talento y por amor a este deporte. Despierta del letargo en que andaba sumido, que amenazaba con ahogarlo y generar un problema mental serio. Pero su primer título en Bastad este año parece haberle aliviado un poco.
Su experiencia jugando al máximo nivel en el tenis profesional: “Para ser honestos, no hay mucha diferencia de jugar entre los mejores del mundo. Si tú lo das todo en los entrenamientos y ves como con el paso de los meses te vas encontrando mejor, uno le puede ganar a cualquiera. El objetivo de todo el mundo es sacar buenos resultados en términos de ranking, pero eso va más allá de un número de puestos y muchas cosas que están dando vuelta”, reconoció en declaraciones recogidas por BioBioChile.
El gran crecimiento del tenis chileno en estos últimos meses, con Jarry y Garin en su mejor temporada profesional: “Estamos compitiendo contra los mejores jugadores del mundo y cuanto más torneos jugamos y más tiempo estemos con ellos, más lo conocemos y más opciones tenemos de ganarles en el futuro. Por ejemplo ahora tenemos la oportunidad de jugar un torneo tan especial como es la Copa Davis, donde esperamos tener una buena semana ahí, enfrentándonos a ellos y por qué no, intentar hacer un buen papel representando a nuestro país”.
Aspectos a mejorar para lo que queda de temporada: “Como le pasa al resto de tenistas del circuito, los buenos partidos me dan la confianza de que le puedo ganar a cualquier tenista, pero todavía tengo que ajustar mi base, ya que suelo tener muchos altibajos a lo largo de temporada, así que tengo que seguir mejorando para intentar que los peores momentos de la temporada sean escasos y destaque sobre todo los aspectos positivos”.
Sus grandes virtudes en el circuito profesional: “Tengo muchas cosas buenas, pero si tuviese que quedarme con alguna sería con la buena habilidad de que sé imitar muy bien, lo bueno lo imito y me paro de igual a igual y ha sido un año bien raro, pero el tenis está durísimo, cualquiera le gana a cualquiera y este año se está demostrando, con sorpresas que años atrás no ocurrirían ni mucho menos”, concluyó el jugador chileno.

