Kimmer Coppejans (Oostende, Bélgica, 7 de febrero de 1994) sabe perfectamente lo que significa cargar con grandes expectativas. Concretamente con la presión que le otorgó ganar Roland Garros junior, allá por 2012, en una época en la que es difícil estar preparado mentalmente para el desafío que supone jugar el circuito ATP.
En 2015, el belga entró en el top-100 siguiendo el curso de una maduración lenta pero segura. Sin embargo, diversos problemas físicos le apartaron de su mejor juego y lo despojaron de cualquier confianza en sí mismo. Todo eso cambió cuando el año pasado se alzó con el título en Sevilla, una victoria proveniente desde la fase previa que define como un punto de inflexión. Este año finalista en dobles y cuartofinalista en individuales, el Kimmer que desfila por el Real Club de Tenis Betis es totalmente diferente: mucho más seguro de sí mismo y con la sensación de dar pasos en la dirección correcta. Coppejans se sienta con Punto de Break para repasar, entre otros, la salud mental, cómo lidiar con los apostadores o el nuevo formato de la Copa Davis.
CN: Voy a empezar la entrevista centrándome en este año. ¿Qué te han parecido los cambios en los cuadros de Challengers? Muchos más jugadores con BYE, pero algunos torneos no han tenido tenistas suficientes para organizar qualys.
KC: En mi caso esos cambios no me han afectado demasiado, porque he tenido la suerte suficiente para tener BYE’s en casi todos los Challengers. Creo que, en general, garantizar el alojamiento en cada torneo ha sido algo increíble por parte de la ATP, pero como has dicho, la previa de 4 jugadores no creo que haya sido un gran cambio. Deberían echarle un vistazo de nuevo y tratar de cambiarlo, quizás volver a hacer cuadros individuales de 32 y una previa de 16 jugadores, eso sería mucho mejor y los torneos serían mucho más accesibles para los jugadores que vienen de los Futures.
Además, los cambios relacionados con las plazas otorgadas por la ITF no han sido buenos. Siempre tenías a los mismos 5 o 10 jugadores cada semana, otros jugadores no tenían su oportunidad de jugar los Challengers. Lo han cambiado, pero lo han hecho a mitad de año, no es lo ideal porque los jugadores que han estado jugando Challengers y quizás no obtuvieron tan buenos resultados tienen ahora una desventaja importante en lo que al ranking se refiere en comparación con aquellos que llevan todo el año jugando Futures. Creo que la ITF y la ATP podrían haberlo hecho mucho mejor. Ambos. No creo que haya solo una de las dos partes a quien echar toda la culpa.
También va a haber una nueva categoría para el año que viene: los Challenger 50. No sé si te han dicho algo sobre el tema.
Sí, he escuchado algo sobre ello. Imagino que el ganador se llevará 50 puntos y creo que es una buena idea, sobre todo para hacer la transición de Futures a Challengers.
Háblame de tu experiencia en las previas de Grand Slams. Pasaste la qualy en Roland Garros y te quedaste a las puertas en Australia y el Us Open. Eso sí, la diferencia con respecto a los Challengers debe ser tremenda…
La diferencia entre Challengers y las previas de Grand Slam es que los Grand Slams son lo mejor de lo mejor. Las instalaciones son increíbles, es bonito sentirse parte de un Grand Slam, son los torneos por los que creo que todo el mundo juega al tenis. En términos de Grand Slams ha sido el mejor año de mi carrera, hice última ronda en el Open de Australia y Us Open, me clasifiqué para Roland Garros y luego Wimbledon no fue tan bien, pero estoy feliz con mi año. La mayor diferencia entre Challengers y Grand Slams también es el dinero. En previas, por perder en primera ronda te llevarías en torno a 10,000 o 15,000$ y por ejemplo, si gano este torneo me llevo creo que en torno a 9,000 euros, prácticamente lo mismo. Hay una gran diferencia ahí.
¿Estás feliz con tu año en general?
Estoy bastante feliz, en general. Creo que el verano del año pasado fue un punto de inflexión en mi carrera, el momento en el que vine aquí. Ya había tenido algunas buenas semanas previas, pero ganar aquí le dio la vuelta a todo. Volví a tener un ranking que me permitía jugar las previas de Grand Slams. Este año estoy subiendo poco a poco, empecé el año en torno al 220 y ahora estoy en torno al 160. El objetivo era acabar el año dentro del top-150 y ahora no tengo puntos que defender, así que debería ser una meta plausible.
Estoy jugando un tenis mucho más consistente que en estos dos últimos años, quizás hay un par de cosas que podía mejorar. Hice dos finales de Challenger y perdí las dos, en partidos cerrados podría haberlo hecho mejor y en cuanto a los puntos esos dos partidos suponían un gran salto, pero en general estoy muy feliz con mi año.

¿Qué crees que necesitas para volver a tu mejor posición histórica, el top-100?
Creo que el objetivo es volver a estar ahí el año que viene. Lo principal que tengo que mejorar en mi juego es añadir más dimensiones, más variantes al mismo. A veces tengo que sufrir en cada partido para poder ganarlo, como los dos partidos que he ganado aquí, no jugué nada bien en ninguno. Estaría bien poder ganar partidos de forma más fácil (risas), pero eso solo va a ocurrir si añado más variedad a mi juego, si subo a la red un poco más o soy más agresivo. Otra cosa que creo que mejoraría a mi juego es tratar de fortalecer mi cuerpo, desarrollar mis músculos para añadir más fuerza a mis tiros, especialmente a mi saque.
Me pusiste hace poco el ejemplo de Kamil (Majchrzak), quien al haber añadido masa muscular ha aumentado la potencia de sus tiros.
Kamil es uno de los ejemplos que utilizaría. Otro a quien destacaría es a Dusan Lajovic, hace dos años jugué contra él, lo ves ahora y es muchísimo más fuerte y eso se refleja también en su ranking.
Qué es más difícil: ¿lidiar con pequeñas molestias físicas, fatiga y demás, o ese estrés mental que no te deja pensar con claridad en la pista?
Esa es una pregunta difícil de responder. Lo que sé es que no quieres que ninguna de esas dos cosas ocurra (risas). Por suerte, he tenido el lujo de no tener ninguna lesión grave durante mi carrera, quizá un par de molestias aquí y allá, pero ninguna lesión que me haya dejado en el dique seco durante varios meses.
Sí que he sufrido mentalmente. Tenía mucho estrés durante un largo periodo de tiempo, antes y durante mis partidos. Es una sensación horrible: estás haciendo lo que amas, pero ves que no estás jugando bien, que no tienes los resultados que quisieras. Es muy complicado, te pones mucha presión en ti mismo y en algunos aspectos de tu juego. No se lo deseo a nadie, pero tengo que decir que superar todo eso me ha hecho más fuerte.
A veces los espectadores no vemos esos problemas mentales. Es bueno que los jugadores hablen claro sobre ello, no sé si has visto el Instagram de Behind The Racquet.
Sí, leo la mayoría de las publicaciones. En mi caso fue un problema puramente de confianza, dudar de mí mismo. Ahora por suerte siento que soy competitivo en cada partido, algo que no siempre pasaba antes.
Apostadores. Gente que manda mensajes, a veces amenazas, después de una derrota. ¿Cómo llevas todo ese tema? ¿Los ignoras directamente?
Simplemente los bloqueo a la primera. Te llegan mensajes de ese tipo prácticamente cada partido, al menos uno o dos, incluso cuando ganas. Aquí gane mis dos partidos y aun así he recibido varios mensajes. No es divertido pero supongo que forma parte de esto, está aceptado y no pierdo mi tiempo en ello, los ignoro, bloqueo y ya está.
La situación económica en Challengers no te permite viajar con entrenador en muchos de estos torneos. Viajas solo, como el caso de esta semana. ¿Es un problema común en el vestuario?
Creo que es bastante común, aunque depende de si el jugador tiene sponsors o no. Cuando salí del circuito junior tenía dos patrocinadores que me permitían viajar con entrenador, tenía los suficientes recursos para ello, pero unos años después perdí esos patrocinadores. Ahora todo corre a mi cuenta. Al menos tengo a Tecnifibre, que me ofrece raquetas y material deportivo, eso es positivo.
Eso sí, creo que este año podría haber viajado más con un entrenador porque lo hice muy bien en Grand Slams y eso te da un mayor apoyo económico, pero creo que es un problema bastante común con los tenistas en torno al top-200, muchos viajan solos.
En una semana normal en la que viajas solo, ¿qué haces para entretenerte, estar fresco y no sentirse aburrido?
Lo cierto es que salgo con el resto de los jugadores, a veces como con ellos. Me he convertido en una persona mucho más social por el hecho de viajar solo, me gusta mucho más charlar con ellos y conocer sus historias. Así paso la mayor de mi tiempo. Si no, me quedo en mi habitación y hablo con mi prometida un rato, trato de relajarme o veo un poco de Netflix.
Hilando sobre ese tema, muchas veces vemos a tenistas como Muguruza o Kuznetsova afirmar que la verdadera amistad no existe en el circuito. ¿Tú que opinas?
Yo puedo decir que tengo amigos en el circuito, lo que provoca que cada viaje sea mucho más divertido. Sí creo que sea posible hacer amigos. También opino que es más fácil hacer amigos en la ATP que en la WTA, ahí la forma en la que tratan las unas con las otras es diferente; sigo pensando que es posible hacer amigas, pero creo que es algo más común en la ATP.
¿Cuál crees que ha sido tu mejor partido este año?
Voy a nombrarte dos: mis dos victorias ante Brasil en la Copa Davis. Jugar contra una grada tan pasional y ser capaz de dar un nivel tan alto, poder soportar la situación mentalmente, creo que me quedo con esos dos partidos. Quizás también me quede con mi última ronda de previa en Roland Garros.

Para finalizar, hablando sobre la propia Davis, me has dicho que uno de tus objetivos es estar presente en Madrid.
Creo que representar a tu país, como deportista, es el punto más alto al que puedes llegar. Jugamos la clasificación, fue una eliminatoria increíble en Brasil así que espero poder ser parte del equipo en Madrid. Sobre el nuevo formato, me da más bien curiosidad, así que espero poder estar allí.
Por último, las preguntas cortas para poder conocer mejor a Kimmer:
Un equipo: KV Oostende. Además, el equipo de baloncesto, BC Oostende.
Si no fueses tenista, serías: sinceramente, no lo sé. El tenis ha sido mi pasión desde que era chico.
Un torneo: Roland Garros.
Un amigo en el circuito: Sumit Nagal.
Una comida: tortitas.
Una canción: Hall of Fame, de The Script y will.I.am
Un partido: Federer vs Sampras en Wimbledon.
Una victoria tuya: los dos partidos ante Brasil de Copa Davis.
Una manía: no tengo ninguna… quizás poner las botellas de forma parecida.
¿Grand Slam o medalla de oro olímpica? Grand Slam.
Si tuvieses que elegir uno: Roland Garros.
Un sueño: volver a alcanzar el top-100, mantenerme ahí lo máximo posible y seguir progresando y subiendo en el ranking.

