Por Roger Federer parece no pasar el tiempo. Magnífico partido del suizo, que se mostró tremendamente rápido de piernas y con una agilidad asombrosa para superar a un Lucas Pouille que le puso las cosas difíciles en dos de los tres sets que tuvo el partido. 7-5 6-2 7-6 para Roger, que pasa de esta forma a los octavos de final en Londres.
Buen nivel de los dos tenistas al inicio del partido, sobre todo a la hora de servir. Aunque sus porcentajes de primeros no era demasiado alto, lo cierto es que ninguno pasó por severos apuros en el comienzo, siendo Roger el primero en encarar dos pelotas de break, siendo una de ellas realmente preocupante, con 5-5 en el marcador y pudiéndole dejar la opción al francés de llevarse el set con su saque pero el suizo jugó muy bien esos puntos cuando las cosas se le pusieron complicadas y luego fue él quien dispuso de dos break points, que significaban dos puntos de set. Una la salvó Pouille con un smash en la red pero no pudo evitar que Federer se llevara la segunda y se apuntara a su favor el primer set.
Es lo que tiene enfrentarse a alguien del estatus del helvético en una pista como la de Wimbledon, que puedes jugar prácticamente perfecto durante 45 minutos y al mínimo descuido, te encuentras set atrás. Hay que saber manejar la mente muy bien para no irse del partido con lo ocurrido. Pouille lo sufrió en sus carnes, con un Federer que se creció también y se sacó un passing tremendo cuando parecía que la pelota haría doble bote en su lado del campo. Roger comenzó a apretar el pie en la garganta del francés y sumó dos breaks para ponerse 4-0 arriba, apuntándose seis juegos de forma consecutiva.
Roger Federer tiene 37 años. Sí, aunque usted no lo crea. pic.twitter.com/WupiH83wI4
— Tenis Zone (@TenisZoneOk) 6 de julio de 2019
Federer tenía el partido donde quería. Pouille le proponía un intercambio de golpes de tú a tú, metiéndole rapidez a la pelota con golpes planos y con intercambios de 3, 4 o 5 golpes. Ahí, el helvético se encontraba como en el jardín de su casa y una vez se aclimató al juego y al ritmo de pelota, voló sobre la Central de Wimbledon. Aunque Lucas logró quitarle un juego al saque, nada pudo hacer para que Roger se pusiera con dos sets a cero arriba.
Se igualó un poco más el partido en este tercer set. Los dos tenistas se mostraron muy sólidos con su servicio, sin dejar opciones de break al rival. De esta forma, pasamos por unos momentos de tregua antes de que la manga llegara a los juegos donde ya no se permitían fallos. Ahí sí que presenciamos un poco más de tensión entre los dos, evidenciado con un error de Pouille que paró el punto en una bola que pensó que era mala y eso le permitió entrar a Federer en el juego con 5-6. El francés se puso nervioso y tuvo match point en contra pero lo salvó con un ace y llevó el set al desempate.
Roger salió enchufado al saque en este tiebreak, queriendo cerrar ya el partido. Apretó también al resto cuando la bola estuvo en juego y logró rápido un minibreak que le puso con ventaja nada más empezar e ir algo más tranquilo. No desaprovecharía esa ventaja y terminó cerrando el partido y sellando su pase a la segunda semana de torneo, siendo además el primero en lograr 350 victorias en Grand Slams, un nuevo récord más a su historial.
Se enfrentará en octavos a un tenista en un muy buen estado de forma y que lo ha hecho genial en esta gira de hierba, como es Matteo Berrettini.

