Más allá de las exigencias que puede suponer Taylor Fritz sobre tierra batida, Novak Djokovic despejó algunas dudas sobre la movilidad, la agresividad o el ritmo sin pausa necesarios, los que ofreció el balcánico en su debut en el Mutua Madrid Open. Sobre todo con un arma siempre fundamental: el servicio. El número 1 del mundo selló número impolutos, y una gran versatilidad para variar con su servicio, artífice de una victoria cómoda que apuntala su camino de cara a poder subir el nivel en próximos compromisos (6-4 6-2).
La cara del serbio tras finalizar el último punto desprende una mezcla de convicción y satisfacción por el nivel. Dio la sensación de que Novak, sobre todo desde el 3-3 de la primera manga, pudo poner en práctica lo hablado y deseado en algunos momentos del partido. Aunque posteriormente el ritmo decae y Fritz cede terreno, Novak dibuja y ejerce un dominio constante en base a un servicio fantástico -81% de primeros servicios, 87% de puntos ganados con él; una sola de break, salvada, en contra-.

Fue así como logró mantener siempre alejado a Fritz de sus dos primeros tiros, los más directos y peligrosos. Sabiendo que la movilidad de Fritz no es su virtud más brillante para rendir sobre tierra batida, Nole se saltó algunos pasos, ganó el centro de la pista y fue a cerrar a la red más jugadas de lo habitual. Dominado el fondo pudo procurarse bolas cortas o errores de un Fritz que si bien tuvo una bola de break a favor, vio como no podía estrechar por juego lo que se estaba distanciando en el marcador.
Para más comodidad, Novak no encontró más reacción y pudo abrir el electrónico con otro break tempranero en el segundo set. Las sensaciones se confirmaron y ya sólo tuvo el de Belgrado que cerrar sus juegos al servicio para clausurar con éxito su primer compromiso en el Mutua Madrid Open. Próximo partido: saldrá de los enfrentamientos Schwartzman-Cecchinato y Chardy-Ramos.

