No lo dice cualquiera. Lo dice una de las grandes especialistas del circuito sobre la superficie, Kiki Bertens, cuando es preguntada por la razón que puede estar detrás de que Stuttgart le cueste más a determinadas jugadoras. "Es cierto que es tierra batida pero cuando comienzas a jugar notas que es diferente, resbala más. Es difícil moverse aquí porque tiene menos agarre que otros torneos sobre tierra. Y eso la hace más imprevisible y más rápida".
Bertens: "La tierra batida de Stuttgart no tiene tanto agarre, resbala más"

