El próximo 16 de octubre, Naomi Osaka cumplirá 22 años y será entonces cuando la ley japonesa le obligue a decidir entre el pasaporte japonés o el estadounidense. Actualmente, la tenista nipona posee la doble nacionalidad, japonesa y estadounidense. Nacida en Osaka, sus padres la llevaron desde muy pequeña a los Estados Unidos, donde se formó como jugadora y eso le permitió obtener la nacionalidad. De padre haitiano y madre japonesa, ahora tendrá que decidir en poco más de ocho meses qué bandera decide representar, algo muy importante de cara a los Juegos Olímpicos de 2020 en Tokyo.
Parece bastante improbable que Naomi elija representar a Estados Unidos, sin embargo. Sus padres, desde su explosión en el circuito, siempre han dicho que ella se siente japonesa a pesar de haber pasado la mayor parte de su vida en Estados Unidos ya que la Federación japonesa siempre la apoyó desde joven en sus inicios y la Federación estadounidense no fue hasta 2016 cuando se interesó en ella, sin demasiado éxito. En un caso parecido, salvando las distancias, con el de De Miñaur y España, solo que en el caso del joven tenista australiano, él nació en Australia y la Federación española decidió no ayudarle en su día.
Eso sí, el miedo en el cuerpo de todos los japoneses lo metió el veterano periodista japonés, Michio Ushioda, que en un tweet declaró que le habían llegado rumores que Osaka iba a elegir la nacionalidad estadounidense, lo que provocaría un caos tremendo en el país, pudiendo afectar incluso al gobierno nipón. Actualmente, Naomi es una de las imágenes más potentes de Japón tras su éxito en los dos últimos Grand Slams y se habla que puede superar incluso a Kei Nishikori, el gran estandarte a nivel imagen de Japón.
La ley japonesa, tremendamente discutida en el país, le va a obligar pues, cuando cumpla esos 22 años, a elegir entre una y otra nacionalidad y aunque existe bastante tranquilidad sobre su decisión por Japón, los comentarios de Ushioda han despertado cierto nerviosismo. Mientras tanto, la tenista pidió ayuda a su Federación para recibir un entrenador en los próximos torneos tras su ruptura con Sascha Bajin. A poco más de un año para los Juegos Olímpicos de Tokyo, la presión que va a recibir Osaka por parte de las organizaciones de su país para que elija Japón el próximo mes de octubre le va a obligar, quizá, a decir públicamente lo que hará, si es que lo tiene claro, para evitar que le afecte eso a sus actuaciones en pista.

