Petra Kvitova vivió muchas emociones en la final del Open de Australia. En realidad todo ha sido muy emocional para ella desde que a punto estuvo de perder su mano izquierda tras el ataque de un ladrón que entró en su casa y la agredió con un cuchillo, una circunstancia que reorienta todo a nivel emocional. Por eso, la final de hoy es tanto un punto final como otro de partida, ejemplo de todo lo trabajado y del contexto de oportunidad que le brinda el tenis en estos momentos. Petra sigue siendo una de las mejores y con eso quiere quedarse de esta final.
Agridulce. Es la palabra que define bien el estado de ánimo y el sabor de boca que ha dejado esta final en Petra. La doble campeona de Wimbledon lo tuvo cerca pero terminó cayendo. "No sé cuánto tiempo me llevará superarlo. Tuve mis oportunidades en el primer set cuando tuve 40-0 en su servicio. No creo que haya jugado realmente mal, pero creo que tal vez debería haber sido un poco más agresiva en uno o dos rallies concretos. Pero estoy orgullosa de mí misma en ese caso."
El partido, que tuvo una narrativa sorprendente, con Kvitova recuperando una desventaja límite, tuvo un tercer set que así analizó Kvitova. "El tercer set es como comenzar un nuevo partido. Creo que ese juego, cuando ella sostiene el primer turno de servicio, se calma un poco. Desde ese momento, creo que jugó mejor de nuevo que al final del segundo set cuando perdió".
Su rival, Naomi Osaka, es una de las grandes candidatas a dominar el tenis, aunque Petra es más prudente. "Creo que el tenis femenino está muy abierto. Realmente nunca sabes quién va a estar arriba. Pero definitivamente ella está jugando a un gran nivel. Naomi es realmente una gran jugadora, como mostró con sus resultados, ganando el US Open y el Australian Open, es un logro increíble. Veremos qué nos deparará el futuro. Pero seguro que ella tiene probablemente todo lo que se necesita para estar arriba y jugar su mejor tenis."
Acto seguido, la checa dejó la gran reflexión de la rueda de prensa, donde valoro todo con mayor perspectiva. "Estoy orgullosa, seguro. Sería muy mala conmigo misma si no lo estuviera. Como dije, hoy duele mucho. Quería ganar el trofeo. Pero creo que ya gané hace dos años, tras lo que pasó. Así que para mí, es increíble. Creo que todavía no me doy cuenta de que jugué otra final. He pasado por muchas, muchas cosas. Como dije en la cancha, no sabía si volvería a sostener la raqueta. Y la sostengo, así que eso es bueno. Todavía hay algunas cosas que puedo mejorar, y lo haremos. Así que no es el final. Sabía que sería muy, muy difícil porque mi mano no está al 100%, y nunca lo estará. Solo estoy tratando de sacar lo máximo de lo mínimo."

