Acabar la temporada dentro de los 50 mejores del mundo es un objetivo que, como bien dice el dato, solo 50 jugadores pueden cumplir cada mes de noviembre. Un éxito que quizá no esté del todo valorado si lo comparamos con las hazañas que están firmando el Big3 por ahí arriba, pero desde aquí queremos detenernos para asimilar la dificultad y el mérito que tiene. Joao Sousa fue uno de los elegidos este curso, aunque de elegido tiene poco. Trabajo, trabajo y más trabajo. Así definió su carrera el portugués en una interesante charla radiofónica recogida por Bola Amarela.
"Soy muy humilde desde pequeño, tengo raíces humildes y siempre he creído en el trabajo. Mi carrera se construyó en esas bases. Nunca fui el típico jugador que ya se veía que iba a ser muy bueno, siempre me dediqué a hacer mi trabajo. Los atletas que tienen éxito a menudo usan un escudo y parecen poco humildes. Tenemos muchas veces la sensación de que están tratando de aprovecharse de nosotros, pero siempre intento dejar mi escudo a un lado. Hay atletas que lidian mejor con eso que otros”, afirma el actual número 45 del mundo.
Una presencia ininterrumpida en el top100 desde 2013 donde Sousa ha ido progresando y evolucionando como tenista. Sin embargo, siempre hay cosas por mejorar. “El servicio se ha vuelto un golpe muy importante. Lo hemos mejorado con el paso de los años pero creo que aun puedo mejorarlo más, deseo conseguirlo cuanto antes. Nunca he tenido un gran porcentaje de aces o servicios ganadores, pero sé que es un aspecto que puedo y quiero mejorar. También te digo, es bueno tener aspectos a mejorar”, confiesa el oriundo de Guimaraes.

Nacido en Portugal pero con algo de sangre española. El luso entrena desde hace tiempo en Barcelona en la Academia BTT, aunque su relación con nuestro país empezó mucho antes. "Mi ídolo siempre fue Juan Carlos Ferrero, dicen que éramos parecidos. Tuve el honor de conocerle y no fue una desilusión. Gané la última edición del torneo de Valencia, del cual era director, así que fue él propio Juan Carlos quien me dio el trofeo”, recuerda acerca de aquel título en 2015. “También admiro mucho a Federer y a Nadal. Con Rafa, por ejemplo, tengo una relación muy cercana, incluso he estado en su caso. Es el mejor atleta que hemos tenido y además es una persona fantástica, muy humilde”, añade el portugués.
Pero Joao no solo mira con buenos ojos al balear, también a sus dos mayores rivales. Tres leyendas de las que ha aprendido mucho en sus múltiples enfrentamientos. "Federer tiene una clase y una facilidad de hacer fácil lo difícil que llega a parecer absurdo. Nadal tiene una capacidad de sufrimiento, una lucha y una fuerza increíbles. Djokovic es un poco la mezcla de los otros dos, el equilibrio perfecto", concluye.

