Skip to main content

El tenis en Suiza después de Roger Federer

Jose Morón - 29 oct 2018 | 10:48

Al igual que sucede en otros países, la sombra de una leyenda es alargada y encontrar jóvenes capaces de recoger el relevo se vuelve algo muy complicado.

No solo ocurre en España. En Suiza también se preguntan qué será del tenis cuando se retire Roger Federer. La sombra del suizo es más que alargada en un país que nunca tuvo un ganador masculino de Grand Slam hasta la llegada del genio de Basilea y luego, más tarde, Stan Wawrinka. A lo largo de los últimos 15 años, no han podido sacar un talento capaz de recoger de alguna forma el testigo de Roger pero parece ser que, por fin, ha salido una pequeña camada de niños con bastante talento con los que Federer sueña que puedan traer muchas alegrías a su país en el futuro.

El año pasado, el equipo Sub-14 suizo se alzó con el campeonato del mundo venciendo a España, en República Checa y Roger, que se encontraba en Montreal en aquellas fechas, siguió de cerca sus progresos. "Le dije a Michael (Lammer) que los niños saludaran a la cámara al ganar. Seguí la retransmisión por livestream y lo hicieron", comenta para Tages Anzeiger. El presidente de la federación suiza de tenis, René Stammbach, cree que estos niños, que ahora tienen entre 15 y 16 años, pueden llegar a ser profesionales no sin esfuerzo y mucho trabajo, además de apoyo financiero.

Al igual que Roger cuando tenían su edad, estos chicos han tenido que tomar la difícil decisión de dejar sus familias y mudarse al centro de alto rendimiento. El precio ronda los 10.000 francos suizos al año, unos 8.800 euros. De todos ellos hay un chico que sobresale especialmente del resto. Se llama Jerome Kym y los medios no han tardado en compararle con Federer. También Domininc Stricker ha destacado en ciertos torneos juveniles en España y hablan maravillas de él. El problema es que no todos pueden llegar arriba ya que conforme se hacen mayores, los costes se hacen más grandes.

Aunque Suiza es el país con los sueldos más altos de la OCDE (salario mínimo de más de 5.000 euros al mes), el coste de la vida allí es muy caro con varias ciudades como Ginebra, con los precios más altos de todo el viejo continente. Eso hace que las familias no puedan pagar las carreras a sus hijos que deseen ser tenistas. Esos 10.000 francos al año que cuesta financiar la carrera de un chico de 12 años empiezan a ascender año a año hasta llegar a los 80.000. Una cifra imposible de alcanzar para una familia normal. Stricker ha buscado apoyo financiero en sponsors, así como su familia ha pedido dinero a amigos y compañeros del trabajo. La madre del chico está haciendo horas extras, todo para que Dominic pueda luchar por su sueño. "Todo se ha convertido en un negocio", cuenta el padre de Stricker.



Henry von der Schulenburg

Otras familias con mayores recursos económicos lo tienen más fácil. Por ejemplo, Henry von der Schulenburg, de 18 años, ya ha competido en Grand Slams júniors y el año que viene se irá a Harvard a estudiar y compaginar el tenis con una beca. Su hermano menor, Jeffrey, también tiene talento para el tenis y actualmente se encuentro en Zurich, donde estudia y entrena a la vez y confiesa lo difícil que le resulta hacer las dos cosas a la vez. "Hay días que estudio hasta las 2 o las 3 de la mañana y me levanto a las 6 para entrenar", comenta. Para después de estas Navidades tendrá que tomar una decisión, o sigue a tiempo completo en la escuela o se centra en el tenis. Jeffrey lo tiene claro, quiere focalizarse solo en el tenis.

Yves Allegro, ex-tenista que ahora trabaja como entrenador jefe de la federación, cree que existen muchas cosas que se pueden hacer para mejorar el paso al profesionalismo. "El sistema escolar en Suiza no está orientado al deporte y más concretamente, al tenis. Tienes que jugar torneos en el extranjero para poder avanzar y las ausencias pesan mucho ya que estamos lejos en lo que se refiere a la escolarización en línea. También, los niños aquí tienen demasiadas lecciones privadas. Si a un niño le entrena una hora un tipo de 45 años, no es lo mismo que esté jugando con otros de su edad. De la otra forma, se ahorra la mitad de gastos y aprende más", explica.


Dominic Stricker

En los centros de alto rendimiento suizos están esforzándose para poder ofrecer una educación especial a los chicos. Allegro cuenta que hacen entrenamientos especializados a los chicos según la edad, para desarrollar mejor su juego. "Creo que de tres de cada cinco chicos que están aquí llegarán a ser profesionales", opina.

Roger Federer fue preguntado sobre qué consejos les daría a estos chicos. "A su edad es importante que no solo se midan con su compañero de habitación. Necesitan jugar contra rusos, españoles, americanos, brasileños... El mundo del tenis es grande. Uno debe ser consciente de la importancia que tienen estos años de inicio sin perder esa alegría por pasarlo bien jugando al tenis", expone Roger. Su padre, Robert, también lanza un mensaje aunque dirigido más a sus padres. "Es importante que los padres aprendan a dejar ir a sus hijos y no juzgarles. Lynette y yo nunca nos emocionamos demasiado, ni siquiera cuando Roger ganó Wimbledon júnior con 17 años", comentó.