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Un Nakashima en estado de gracia frena el sueño de Jódar en Montreal

El estadounidense fue un seguro, sobre todo con su servicio, durante todo el encuentro y se exhibió ante el español, que se mostró errático, para meterse en su primera final de un Masters 1000.

Un Nakashima en estado de gracia frena el sueño de Jódar en Montreal. Foto: Gettyimages

Un auténtico vendaval, una roca impenetrable, un bombardero sin respuesta. Todo esto fue Brandon Nakashima en su victoria ante Rafa Jódar. Llegaba como favorito el español, pero el estadounidense dio una auténtica lección con su servicio (solo perdió cuatro puntos con su saque en el primer set) y desarmó al de Leganés (7-6(3), 6-4), que nunca pudo mostrar su mejor versión. De esta manera, el joven de 25 años se mete en su primera final de un Masters 1000 en Montreal, donde espera a Ben Shelton o Learner Tien.

Con la amenaza constante de la lluvia, el viento y los nervios de acceder a su primera final de un Masters 1000 tanto Jódar como Nakashima hacían acto de presencia en la Pista Central de Montreal. Era el primer encuentro de ambos en un momento de máxima tensión: la semifinales de todo un Masters 1000.

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Así consiguió ganar Brandon Nakashima a Rafa Jódar en las semifinales del Masters 1000 de Canadá

Bajo el papel, y viendo las actuaciones de ambos en los últimos meses, Jódar parte con un ligero favoritismo, algo que el madrileño nota, lo que le hace mostrarse algo errático con sus golpes. No siente tanto la bola, mientras que Nakashima sale como todo el resto de la semana, enchufado desde el primer golpe. De hecho, dispone de tres bolas de break en el primer juego al resto que el español consigue salvar con buenos servicios.

Sobrevive al primer susto, pero el estadounidense no se desinfla y sigue volando en el cemento canadiense. Asfixia a Jódar con su saque y no le permite coger la iniciativa en los intercambios. La superioridad en este inicio es manifiesta y en el segundo juego al resto dispone de otras tres bolas de break, es decir seis en apenas 20 minutos. Pero todas ellas las salva el español, que ha salido frío a la pista, pero lanza un claro mensaje: va a vender muy cara su piel.

Salva un juego que tenía prácticamente perdido, pero necesita un giro de guion o el primer set corre serio peligro. No puede hacer nada ante la efectividad del servicio de Nakashima, ni ante su seguridad en el fondo de pista. Busca soluciones, pero no las encuentra. Sufre, pero sigue sacando adelante sus servicios. No está nada cómodo, pero el marcador refleja 3-3.

Parece que Jódar ya ha frenado la hemorragia y todo se iguala. Ambos se muestran seguros al servicio y los juegos avanzan. En el noveno juego el español consigue por primera vez mostrar los dientes al resto y se queda a dos puntos de un break que hubiera sido definitivo para el primer set, pero Nakashima, que ya no arrasa como al inicio, mantiene el talante y evita el golpe.

El tie break será el juez definitivo en el primer set y ya no hay contemplaciones. Los dos salen a tumba abierta porque hacerse con esta primera manga es dar un mordisco muy grande para meterse en la final. Pero a pesar de remar y de no desfallecer, un error no forzado de Jódar da un regalo que Nakashima no desaprovecha para hacerse con un primer set en el que fue superior (7-6(3)).

El esfuerzo sin premio del español le afecta sobremanera en el primer juego del segundo set, porque cede por primera vez su saque, y lo pierde en blanco. Ahora sí que sí no hay opción: remontada o rendición. Pero no solo depende de Jódar, necesita que Nakashima afloje.

Sin embargo, el estadounidense está jugando el mejor tenis de su carrera en Montreal y no va a permitir ninguna reacción del madrileño. No se rinde Jódar y continúa en la pelea, pero el tanque de gasolina, después de su final en Washington y estas semifinales más Cincinnati en tres días, empieza a agotarse.

No baja una marcha el estadounidense, acelera y acelera con un servicio demoledor. Pero si algo caracteriza al español es a no irse nunca del partido. Persevera y obtiene sus frutos con dos bolas de break, las primeras de todo el partido. Sin embargo, ambas se esfuman por culpa de ese saque endiablado del norteamericano y que le pone cada vez más cerca de la final.

Ahí terminan las aspiraciones de Rafa Jódar, que sigue luchando por una hipotética remontada y que casi consigue; levanta cuatro bolas de partido y goza de tres bolas de break para poner el 5-5, pero, una vez más, Brandon Nakashima no cede con su imperturbable saque. Consigue así, después de lección con el servicio y un ataque constante, meterse en la final del Masters 1000 de Canadá por 7-6(3), 6-4. Falta saber su rival, Ben Shelton o Learner Tien, pero si hay una certeza es que esta es la mayor oportunidad de la carrera estadounidense. Y visto lo visto, lo sabe perfectamente.