Todo parecía indicar que Angelique Kerber iba a hacer buenos los pronósticos en su debut en Singapur, pero todo se le torció por culpa de una agresiva Kiki Bertens, que no perdió la cara al partido a pesar de arrancar con un set de inicio contundente (6-1 para la germana), para acabar remontado por un 1-6 6-3 6-4, en dos horas de partido. La holandesa no estuvo especialmente inspirada en el servicio (5 aces, 12 dobles faltas) pero se mostró muy confiada en los intercambios más largos y ofreció una mayor continuidad en los momentos más importantes, comprometiendo el futuro de Kerber en el torneo, ya sin margen de error.
Bertens da la sorpresa en Singapur

