Tan honesto y noble en la pista como fuera de ella. Así ha sido, es y será siempre uno de los mejores jugadores de toda la historia del tenis español como es David Ferrer, eterno animador del circuito ATP y amenaza permanente durante lustros de algunos de los mejores tenistas de todos los tiempos que le han impedido recoger mayores cosechas en forma de títulos en su prolífica carrera. El alicantino se encuentra en el ATP Challenger Monterrey 2018, despidiéndose de México, un país muy especial, en su gira previa a la retirada en la que recorrerá puntos icónicos en su trayectoria.
"Tengo muy buenos recuerdos de México. He jugado muchos años en Acapulco, ganando cuatro veces, solía venir de vacaciones y le pedí matrimonio a mi mujer aquí. Es un sitio muy especial en el que me he sentido como en mi casa así que tenía muchas ganas de venir a esta ciudad que no conocía a disputar este evento", reflexiona un Ferrer que dio muy buenas sensaciones ante Thanasi Kokkinakis, al que se impuso con autoridad en primera ronda. A sus 36 años, las molestias en el tendón de Aquiles impiden su continuidad en el circuito pero le veremos durante algunos torneos en 2019, recibiendo la despedida que merece un jugador de su categoría.
El español fue preguntado en una entrevista con Cancha El Norte, sobre asuntos candentes de la actualidad que no eludió. Uno de ellos fue lo acaecido en la final del US Open 2018 femenina con Serena Williams. "En el tenis no hay machismo. Es uno de los pocos deportes donde las mujeres cobran lo mismo que nosotros y eso es genial. Lo que ocurrió con Serena fue pura demagogia, el reglamento es el que es y no tiene nada que ver con machismo, de hecho, se pudo ver que los hombres hemos recibido más multas que las mujeres en los últimos torneos, y no por el hecho de ser hombres y ellas mujeres, sino porque nos hemos comportado peor en pista", aseguró el de Jávea que también tuvo tiempo para hablar de la remodelación de Copa Davis.
"Siempre es complicado un cambio drástico porque hay mucha gente reacia pero lo percibo como algo positivo. El calendario es muy duro, había muchas lesiones y creo que concentrarlo todo en una semana va a revalorizar esta competición. Con el paso de los años todo se irá ajustando y tendrá mucho éxito", desvela un hombre que comenta haber vivido sus "mayores emociones en la Copa Davis", aunque tampoco puede obviar "la emoción sentida al ganar en París-Bercy". Uno de los ítems de su calendario del año próximo más ilusionantes, es su participación en la Copa Hopman junto a Garbiñe Muguruza, sobre la que opina con benevolencia. "Es solo una mala racha. Ella tiene un talento descomunal y va a estar muchos años arriba, no hay que darle mucha importancia", declaró.
En cuanto al eterno debate sobre la proyección de la NextGen y quién es el mejor jugador de la historia, David Ferrer dio su opinión sin rubor. "Se han juntado en una misma era jugadores que hubieran sido claros dominadores en cualquier otra de la historia; eso ha impedido que los jóvenes despegaran pronto pero veo a Alexander Zverev, Dominic Thiem y Stefanos Tsitsipas muy buenos jugadores. En dos o tres años el tenis va a cambiar mucho", aseveró. "Para mí, Roger Federer es el mejor de la historia y por poco le sigue Rafael Nadal pero es difícil comparar en la historia con otras épocas, donde todo era muy diferente. Pero de lo que yo he vivido, debo decir que Federer se acerca a la perfección tenística". Palabra de un sabio de este deporte.

