Llegó el ansiado momento de volver a disfrutar del BigFour al completo en un torneo de Grand Slam. La reaparición de Andy Murray se ha hecho esperar y un halo de incertidumbre rodea al británico, con sensaciones al alza en los últimos tiempos pero una clara falta de ritmo competitivo y agilidad corporal tras más de un año en el dique seco salvo esporádicas apariciones en los últimos meses. Siempre cercano y directo, el de Dunblane habló de muchos asuntos, desde su lesión hasta la reforma planteada para la Copa Davis, pasando por sus dudas y objetivos en este US Open 2018.
"La única expectativa que tengo es dar lo mejor de mí mismo en todos los partidos que dispute. Me es muy difícil hacer una predicción de qué resultado puedo cosechar porque este año no está siendo muy real para mí, pero soy consciente de que mi tenis va mejorando y solo necesito ser consistente en la pista de aquí a final de año", reflexiona un Murray que ha visto la luz al final del túnel con su buena actuación en Washington, donde demostró ser capaz de ganar partidos y jugar a gran nivel.
Sin embargo, tuvo que retirarse en cuartos de final por la fatiga acumulada, concentrándose en ese aspecto todos sus miedos. "Fue difícil tener que renunciar a jugar los cuartos de final en Washington y luego ver que no estaba en forma en Cincinnati (perdió con Lucas Pouille en primera ronda). Estuve un par de días fuera de pista y luego volví a entrenar. El solo hecho de poder entrenar duro es buena noticia y percibo que mi cuerpo va aclimatándose poco a poco a esfuerzos continuados", asevera Andy, cuyo debut se producirá ante James Duckworth.
"No sé cómo responderé a partidos al mejor de cinco sets pero me da tranquilidad el hecho de que haya un día para recuperar entre un partido y el siguiente". Su optimismo es latente cuando es cuestionado por la lesión. "Cada jugador es un mundo, las lesiones son diferentes y la manera de recuperarse de ellas aún más. Yo creo que mi cuerpo está volviendo a su forma y sé que tengo el nivel necesario para competir por lo máximo. Estoy muy feliz por volver a este torneo y quiero aprovechar cada instante que tengo como jugador de tenis después de lo que he vivido", afirmó categóricamente.
Otro de los asuntos candentes que fue tratado en rueda de prensa, se refirió a la reforma de la Copa Davis que ha sido aprobada por la ITF, con la que Murray se mostró en desacuerdo. "Si hubiera podido votar me habría abstenido. No considero que sea la solución idónea. Yo he estado en todas las reuniones de jugadores y a todos nos encantaba esa competición. Obviamente había algo que fallaba porque los mejores no la disputaban con continuidad pero creo que con cambios menos drásticos se habría solucionado todo mucho mejor", asegura el de Dunblane.
"Mantener el mismo formato pero jugar cada dos años habría sido lo correcto a mi entender. En todo caso, debemos apoyar esta medida y ver cómo funciona. Si va bien perfecto y si no resulta pues siempre se puede dar marcha atrás", comentó con filosofía un Andy Murray que aún debe decidir si disputa la eliminatoria de Copa Davis entre el Reino Unido y Uzbekistán del 14 al 16 de septiembre, por la permanencia en el Grupo Mundial. Mientras tanto, toca centrarse en la dispua del US Open 2018.

