Han sido muchos los que han perdido un poco la esperanza sobre Roger Federer para el próximo US Open después de verle muy inferior a Novak Djokovic en la final de Cincinnati. El propio suizo sabe que no estuvo bien pero cree que en el Grand Slam neoyorkino sus opciones pueden ser mayores ya que a diferencia de los Masters 1000, allí existe un día de descanso entre partidos y no tendría que jugar incluso dos encuentros el mismo día, como ocurrió en Ohio, además de que en Flushing Meadows la pelota vuela más rápida, algo que favorecería a su juego. Así lo revela en una entrevista a Tages Anzeiger.
El de Basilea comienza evaluando cómo se ve de cara a Nueva York. "Todavía me falta algo. Quizá al mejor de cinco sets pueda jugar un poco más relajado. Lo más importante para mí es que el servicio funciona. Encontré ritmo y pude variarlo bien. El juego desde el fondo depende en gran parte de las piernas. En los Masters 1000 ésa es la dificultad, que te enfrentas a los mejores día a día y cuando llegas a la final estás un poco más cansado de lo normal", comienza diciendo Roger.
"Ahora quiero descansar dos días y espero el miércoles comenzar a entrenar de nuevo. Tengo que acostumbrarme a las nuevas bolas. Aquí fue difícil para todos mantener la pelota en juego. En Nueva York la pelota salta más y vuela más rápido que aquí", cuenta sobre sus próximos pasos en un US Open ante el que se siente positivo. "Los favoritos son Rafa y Novak pero soy optimista a pesar de la derrota en Cincinnati. Espero una oportunidad".
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Este año se cumplirá una década desde la última vez que Federer ganó en Flushing Meadows. ¿Cómo explica el suizo que no haya ganado desde entonces, a pesar de haber jugado dos finales? "Para responder a eso deberíamos analizar cada año. En 2009 debería haber ganado la final contra Del Potro. Luego, perdí dos semifinales brutales ante Djokovic, perdiendo bolas de partido. Si hubiera ganado, creo que habría tenido muchas opciones en la final. En 2015 perdí la final ante Novak, que fue mejor que yo. 2016 y 2017 estuve lesionado. Un año perdí contra Robredo porque tenía problemas de espalda y otro año Berdych jugó muy bien. Siempre tuve mis opciones. Si estoy al 100% todo es posible", reconoce.
Roger asegura que tras la construcción del techo, jugar en la Arthur Ashe se ha vuelto un poco más complicado que antes. "Antes, solía hacer mucho viento pero ahora con el techo, lo que sucede es que hace mucho calor y mucho ruido. Para jugar bien debes mantenerte muy concentrado. También, ahora el juego es más rápido por lo que debes estar atento. Si te descuidas, pierdes el tren".
Por último, Federer habla sobre su ropa Uniqlo y es que el suizo se encuentra involucrado de lleno en el diseño de su ropa, algo que le divierte mucho. "Hemos estado teniendo reuniones y miramos los aspectos técnicos y los colores. Lo importante es que la ropa sea cómoda para jugar pero ya hemos comenzado a planificar la ropa para 2019. Hasta ahora, el trabajo es muy divertido", sentencia.

