David Goffin, el último hombre en ganar a Roger Federer en 2017 (Copa Masters), vuelve al tablero en las semifinales de Cincinnati para intentar tumbar al suizo en uno de sus templos favoritos. Lo hace, además, después de vencer a todo un Del Potro en dos mangas, evidencia de que el belga viene jugando muy bien. "Fue un día difícil, jugar con Del Potro requiere de una gran intensidad y una gran inteligencia táctica, no es nada cómodo. Finalmente lo logré en dos tiebreaks, así que estoy muy feliz de estar en semifinales por primera vez. Lo de esta noche ha sido una gran batalla, me siento genial y me muevo bien. Creo que cuando me muevo bien es la clave para sacar mi mejor tenis. Mi primer partido ante Tsitsipas fue el que dio mucha confianza, luego ya con Paire y Anderson noté que había dado un paso adelante", analiza el de Rocourt.
Y ahora, para celebrarlo, el premio más bonito: duelo con Federer. "Él siempre juega muy bien en Cincinnati, ama este torneo, son pistas muy rápidas y a él le encantan, no va a ser fácil. Jugar contra Roger siempre es especial, debes centrarte en tu juego y no en lo que hace él, sabes que todo el público estará con él, así que debes concentrarte el doble. Será complicado, como siempre", afirmó.

