Este instante de la temporada iba a ser una de las semanas más duras de la campaña para Alexander Zverev. Sin embargo, esta primera de agosto,la pasó con nota al poder defender el título que cosechó el pasado año en Washington. Es decir, al defender 500 puntos, no perderá inercia y se mantiene en el puesto No.3. Aun así, sin tiempo para celebraciones, llega el Masters 1000 de Canadá en Toronto, lugar donde deberá de poner en juego los 1000 obtenidos el pasado año.
"Me siento genial. He mostrado fortaleza mental y también un poco de madurez. Disputé un torneo fantástico, gané a jugadores muy buenos de mucha calidad y durante toda la semana sólo perdí un set", declaró a la página oficial de la ATP, el hombre que levantó su noveno cetro.
Se enfrentó a Alex De Miñaur en la final. Un tenista que viene poco a poco a los puestos más altos de la clasificación y en pista cada vez se le nota más suelto y con más entusiasmo. "Es bastante divertida la disputa de esta final ya que podría ser la lucha por el título de los próximos 15 años, así que espero que el público también haya disfrutado", comentó.
Su registro en las finales es bueno. Con el envite disputado ayer, era la duodécima vez que buscaba un título disputando el último episodio y el bagaje marca un 9-5 favorable. "Ha sido un gran camino para mí el torneo de Washington y me gusta mucho jugar aquí. Ha sido una semana muy especial y espero regresar en los próximos años", expresó el mejor tenista alemán del momento.
Camino a Toronto, se encontrará en lo más bajo del cuadro ya que es el segundo cabeza de serie del organigrama principal. Arrancará ante el que quede ganador del duelo entre David Ferrer y el estadounidense proveniente de la fase previa, Bradley Klahn.

