A sus 30 años, Mihaela Buzarnescu se encuentra disfrutando del tenis como nunca. Este 2018 estaba siendo especial para ella ya que llegaba tras disputar las finales en Hobart y Praga para que a la tercera, en San José, fuera la vencida. Doblegó a la griega Maria Sakkari y por lo tanto se sitúa en la posición más alta de su vida ya que es la No.20 de la clasificación. Es decir, la No.2 del país rumano, después de la mujer que lidera el ránking mundial.
"Estaba tratando de concentrarme en mi juego dejando de pensar cómo reaccionaría sí ganaba. Estoy muy contenta ya que jugué a un nivel muy alto de tenis además de saber recuperar mucha pista", explicó Mihaela a la página oficial de la WTA.
"Ahora creo en mí y en todo lo que me rodea. Empecé a creer en mi juego cuando pasé la fase previa en el 2017. A partir de aquellos instantes, todo ha sido muchísimo mejor para mí. A partir de ahora, trataré de concentrarme en cada torneo", dijo. "Quizá ahora, las personas me miren diferente pero sinceramente no quiero cambiar nada. Sólo pienso en los buenos momentos y en el juego que empleo".
Por ejemplo, en 2016, Buzarnescu se coronaba en el ITF 25000$ que se juega en el Open Jolaseta de Getxo. Esa temporada tenía 28 años y muy poca gente podía imaginar lo que está logrando. Lejos de los focos internacionales ha ido realizando su camino con mucha labor de por medio.
"Lo positivo para mí de la final fue que me pude quitar la presión de ser un partido muy importante. Pensé en un envite normal mientras estaba jugando. Incluso después del primer set, pensaba que Sakkari podía remontar. Por lo tanto, mentalmente no fue sencillo el enfoque y hasta el final no pude certificar mi triunfo en un marcador que reflejó un sonoro 6-1, 6-0. Esta semana, disputará el Premier 5 de Montreal debutando ante la jugadora proveniente de la fase previa, Qiang Wang.

