De una enorme carga emocional la imagen que nos ha dejado el escocés Andy Murray tras su peleadísimo triunfo ante Marius Copil en la madrugada de Washington D.C. El de Dunblane se ha pasado varios minutos sentado en su silla y llorando desconsoladamente, en una indefectible muestra de lo que supone para él volver a estar en unos cuartos de final del circuito. Ha pasado más de un año desde los últimos en Wimbledon.
No words, @andy_murray.
— Tennis TV (@TennisTV) 3 de agosto de 2018
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