Ernests Gulbis tuvo que sudar durante más de tres horas ante el debutante Jay Clarke para empezar con victoria su andadura en Wimbledon 2018, donde se le vio un poco mas perdido fue a la hora de reconocer su banco. La anécdota suceció en un descanso en el que el letón se dirige a beber agua... ¡y se equivoca de silla! Muy amablemente, el británico le espetó entre risas que aquel lugar no era el suyo. El bueno de Ernesto, siempre nos deja alguna imagen para el recuerdo.
"Excuse me - think that might be my seat..."#Wimbledon pic.twitter.com/bxfR8LG44I
— Wimbledon (@Wimbledon) 3 de julio de 2018

