Ha sido la noticia del día en Roland Garros. Cuando todos esperábamos ese atractivo duelo de Serena Williams y Maria Sharapova, la estadounidense anunciaba a última hora que se bajaba antes de disputar el partido debido a un problema con su músculo pectoral. La ex-número 1 del mundo atendió a la prensa y ofreció explicaciones sobre qué le ocurre.
"He estado teniendo problemas en el pectoral y ha ido empeorando hasta el punto en el que me encuentro actualmente, donde no puedo sacar. Es difícil jugar cuando no puedes sacar", comenzó diciendo Serena. "Es un problema que empecé a tener en mi último partido ante Goerges. Sentí algo doloroso y no sabía exactamente qué era. En el dobles, ayer, intenté cubrir el músculo con cintas y otras cosas para sujetarlo y ver cómo se sentía bajo las condiciones de partido pero no fue a mejor", continuó diciendo.
"Mañana me haré una resonancia magnética aquí en París y veré a los doctores y todos los especialistas que pueda. No será hasta entonces cuando sepa el tiempo exacto de baja", especificaba la menor de las Williams, que se mostró muy triste por no poder competir. "Estoy muy decepcionada porque he invertido mucho de mi tiempo para entrenar, tiempo que podría haber dedicado a mi hija o a mi familia. Lo puse todo en la pista para llegar hasta aquí. Esta es una situación complicada para mí pero intento mantenerme positiva y pensar en los siguientes torneos que están por venir y en el resto de la temporada".
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Serena cuenta por qué decidió jugar ayer el dobles si ya tenía molestias. "Tenía que ver cómo se sentía el músculo en condiciones de partido. Nunca iba a saberlo si no disputaba uno e intenté cubrirlo con varias cintas para ver si eso podría ayudarme a mi partido del singles. Además, en el dobles sólo sacaba una vez cada cuatro juegos por lo que pienso que era la oportunidad perfecta para ver si podía jugar hoy", reveló.
Es la primera vez que Serena se baja de un Grand Slam mientras se está disputando y lo hace justo cuando tenía el partido más importante de lo que llevaba de torneo. "Me encanta jugar contra Maria. Es uno de esos partidos que siempre me gusta jugar porque su tenis se ajusta muy bien al mío. En serio, este es un momento muy difícil porque hay veces que estoy jugando y veo que enfocan a mi hija en los monitores y quisiera estar ahí con ella pero estos son los sacrificios que una debe hacer para vivir su sueño. Esto es extremadamente decepcionante para mí pero le hice una promesa a mi equipo de que si no estaba al menos al 60%, no iba a jugar. Si no puedo sacar, intentaré recuperarme y no jugar y que empeore la cosa", explica.
Para despedirse, Serena quiso dejar un mensaje. "He hecho un gran esfuerzo para jugar mi primer grande desde mi embarazo y he mostrado a todos el duro trabajo físico que he hecho. Amo el tenis y me encanta jugar, sobre todo los Grand Slams", sentenció.

