Sigue mejorando, día a día y partido a partido. Novak Djokovic está dejando una versión mucho más reconocible de su tenis conforme pasa el tiempo y hoy, ante Bautista, pudimos verle a un grandísimo nivel físico y de golpes, volviendo a ser por momentos la muralla que solía ser desde el fondo. "Ha sido una gran batalla, casi cuatro horas. Después del último periodo donde no pude jugar muchos partidos, es genial tener algo así. Creo que ha sido un test muy bueno para mí. Tuve que ganarme la victoria y el último set fue el mejor que he jugado en todo el torneo. Las buenas noticias también son que no me siento exhausto. Ya tengo ganas del siguiente desafío", comenzó diciendo un sonriente Novak en rueda de prensa.
"Haber ganado un partido así y haber jugado tan bien durante el primer set, mitad del segundo y todo el cuarto, me da mucha confianza", continúa diciendo el serbio, que le preguntan sobre la rotura de raqueta tras el segundo set, por si cree que ese tipo de cosas le ayudan a cambiar su suerte. "Créeme, cuando hago eso no pienso en que puede ayudarme. Fue un punto muy importante, que pudo haber sido winner para mí y golpeé la parte alta de la red. En esas circunstancias, las emociones salen y sacan lo peor de ti. O lo mejor, depende de cómo quieras llamarlo", explica. "Ese tipo de situaciones, en mi carrera, me han hecho despertar y me han ayudado a liberar esa tensión que tengo dentro de mí. A veces no ocurre, por eso es difícil decir que es lo correcto. No estoy orgulloso de eso, para ser honesto. No me gusta hacerlo pero a veces, ocurre".
[getty:963754768]
Djokovic se siente honrado por todo el amor que está recibiendo de la grada en estos últimos tiempos donde le ha costado más volver a su mejor nivel. "Estoy encantado. Poder recibir este apoyo aquí o en Roma, ha sido increíble. Me siento como en casa. Todo lo que puedo decir es gracias", manifiesta el de Belgrado, que elabora su respuesta cuando le preguntan qué ha aprendido más de toda su carrera. "Aprendes más de las derrotas que de las victorias. Siempre. Cuando pierdes, eso te coloca en una posición en la que te preguntas dónde estás. Es ahí donde debes manejar tus emociones y entender cómo puedes mejorar para afrontar el próximo desafío y no rendirte", cuenta.
"Me resultaría difícil elegir un partido específico del que más haya aprendido. Quizá un par de derrotas en las finales de Roland Garros, ante Nadal y Wawrinka. Aquellas derrotas me dolieron mucho, en lo más profundo de mí. Pero me reagrupé y por suerte para mí, enseguida venía otro Grand Slam y pude ganar Wimbledon. Jugar ese torneo te motiva de nuevo y logré superar esas derrotas ganando allí, lo cual me dio un gran respiro de vida y mucha energía. Cada partido es una oportunidad de crecer, aprender y entender más de mí", sentencia.

