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Roberto Carballés, un "terrícola" en constante evolución

El tinerfeño de 25 años se está ganando el respeto del circuito ATP con actuaciones muy destacadas y es amenaza en arcilla para cualquiera.

Discreto, trabajador y humilde. Así es Roberto Carballés Baena, un jugador todavía desconocido para muchos pero que se está ganando a pulso la admiración y el respeto de todo el circuito ATP con su juego y actitud. Su constante progresión y el salto cualitativo dado esta temporada le han hecho consolidarse en el top-100 y sumar ya un título ATP. Mucha renta para un hombre que se siente cómodo lejos de los focos de atención pero que puede presumir de ser el que ha ganado más juegos a Rafael Nadal en tierra batida en lo que va de temporada.

Desde que a los tres años empuñara una raqueta por primera vez en su isla natal, Tenerife, Roberto no ha dejado de trabajar amparado en su pasión por un deporte en el que su ídolo es David Ferrer. Su capacidad de esfuerzo y sacrificio parece inspirada en la del alicantino y su trayectoria se encuentra en un momento ilusionante. Con los cuartos de final ya cosechados en el ATP 250 Millenium Estoril Open 2018, el canario sigue poniendo cerca al top-70 y se postula para disputar por segunda vez en su carrera, el cuadro final de Roland Garros.

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"Me siento muy bien, con mucha confianza al ver que sigo ganando partidos a nivel ATP y me consolido", comentó tras imponerse a Cameron Norrie en un agónico duelo de más de tres horas de duración, que resume perfectamente la capacidad de lucha de este hombre cuyo objetivo es alcanzar el top-50. "Nadal es el mejor de la historia en tierra batida y estoy muy contento de haber hecho el partido que hice contra él en Barcelona", asevera con timidez un tenista que no tiene agujeros en su tenis, ostentando un juego de fondo sólido y aguerrido que recuerda en cierto modo al de Roberto Bautista, pero con mayor capacidad para imprimir efectos liftados a la bola y desplazarse sobre la arcilla, su hábitat natural.

Intentará seguir progresando en el torneo luso en su duelo con Stefanos Tsitsipas pero pase lo que pase, sus compañeros de fatigas ya son conscientes de que Roberto Carballés es un claro peligro para cualquiera en tierra batida. Si logra imponerse al griego se colocará como 70 del mundo y seguirá dando pequeños cortos pero seguros hacia un futuro esplendoroso. Con su edad y filosofía de trabajo tiene aún margen de mejora.