¡Lo que costó! Pablo Carreño sacó para partido con 5-4 en el segundo set, donde tuvo dos match points ante Kevin Anderson y se le complicó las cosas hasta el punto que tuvo que decidirse el partido en un intensísimo tiebreak en el tercer set donde el español levantó una pelota de encuentro para terminar accediendo a las semifinales de Miami por un marcador de 6-4 5-7 y 7-6.
En el comienzo del partido, los dos tenistas sufrieron los estragos del viento pero Anderson un poco más que el español. Pablo se mostraba muy concentrado en todo momento intentando mover a su rival de lado a lado y el sudafricano no terminaba de atinar sus golpes, mostrándose incómodo e impreciso. De hecho, acabó el primer set con 14 errores no forzados y con sólo un 60% de primeros y un 61% de puntos con su primer servicio. Ese aspecto fue clave para que el gijonés metiera la cabeza e incordiara lo suficiente a Anderson. Muy serio Pablo con su saque en esta primera manga, con mejores números al servicio que todo un experto como Kevin. Le sacó mucho más al cuerpo en los primeros juegos para irle luego abriendo a las esquinas y empezar a acumular aces.
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Tras cuatro derrotas en cuatro enfrentamientos ante el sudafricano, parece que Carreño había encontrado la estrategia adecuada para hacerle daño. En los restos, Pablo le tiraba largo y a los pies para luego abrir y buscar o el fallo de Anderson o una pelota fácil para meter un winner. Un mal juego al saque de Pablo en la zona donde más golpeaba el viento le complicó las cosas con un break en contra pero no sólo recuperó Carreño enseguida ese break sino que volvió luego a hacer otro ante un Kevin que poco a poco se iba arrugando, fallando bolas inexplicables no sabemos si fruto del viento o de verse contra las cuerdas.
Cuando sacaba para ganar el partido, se produjo una situación que desconcentró a Pablo. Anderson no pudo devolver un saque que ponía el 30-0 en el marcador pero el juez de línea cantó la pelota como mala justo a la misma vez que golpeaba la pelota. El Ojo de Halcón demostró que había sido buena pero Damián Steiner mandó repetir el punto en lugar de dárselo al español ya que Kevin no se vio molestado por el canto del línea en ningún momento. El gijonés se fue momentáneamente del partido y lo pagó caro con un break en el peor momento y tras desperdiciar dos match points por el camino. Tal fue la liada mental en la que se metió Pablo que terminó cediendo el segundo set con su saque tras cometer dos dobles faltas.
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El tercer set discurrió bajo el control de los servicios en la fase de partido más igualada hasta el momento. No fue hasta el 4-4 donde vimos una pelota de break, a favor de Carreño en un juego disputadísimo que duró más de 8 minutos que terminó sacando adelante el sudafricano. Se acabaría decidiendo el encuentro en un tenso tiebreak con opciones para ambos y donde Pablo levantó una pelota de partido con saque de Anderson para terminar llevándose el encuentro tras dos horas y 42 minutos de intensa batalla.
Gran triunfo de Pablo, que se mete por primera vez en las semifinales del Masters 1000 de Miami, donde ya espera rival del duelo entre Alexander Zverev y Borna Coric. Mucho mérito el torneo del gijonés, que demuestra que España tiene grandes tenistas que son capaces de lograr buenos resultados más allá de la tierra batida.

