Del Potro se abona a la épica para imponerse a un gran Raonic

El argentino sale indemne de un vibrante y maratoniano partido de más de 2 horas y media, en el que fue atendido por molestias físicas.

Un partido de tenis es la síntesis perfecta de lo que es la vida: un mar de sensaciones que se suceden de forma casi incontrolable y que es preciso saber manejar para hallar la felicidad. Dicha felicidad se materializa en una victoria como la cosechada en una apacible noche en Florida tras un espectáculo mayúsculo. Juan Martín Del Potro y Milos Raonic protagonizaron uno de los grandes partidos de la temporada en estos cuartos de final del Masters 1000 Miami Open 2018, sumiendo a todos los espectadores en un trance de emoción desbordante y disfrute tenístico.

Dos gigantes de la raqueta batiéndose en un duelo a tumba abierta, sin concesiones y siendo conscientes de que la única posibilidad era jugar casi perfecto para derrotar al otro. El canadiense volvió a ser jugador temible que no da opciones con su saque y se mueve con exquisita agilidad de fondo de pista para cosechar golpes ganadores irremediablemente. La batalla se desató ya desde el primer set, con ambos contendientes muy seguros al servicio.

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No hubo opciones de break para ninguno de los dos hasta el duodécimo juego. Un rictus de cierta pesadez de piernas y cansancio mental acompañaba al argentino desde el principio pero parece ser ya un clásico en esta histórica racha triunfal, sin que repercuta en su juego tal circunstancia. Lo que sí tuvo repercusión en el marcador fue un excelso juego de Raonic cuando su rival sacaba para llegar al tiebreak; el canadiense incrementó el ritmo de piernas y se llevó el set con un zarpazo en el momento cumbre.

Todo parecía estar a favor de un Milos henchido de confianza y que caminaba con viento a favor. Del Potro encontró el consuelo en el servicio y no dudó en solicitar asistencia médica por unas supuestas molestias en la espalda. Nada se notó en su tenis sólido y capaz de seguir desbordando a su rival, que vio cómo la segunda manga se iba a la muerte súbita. Allí encontró el argentino la fórmula de la vida y la explicación a su grandeza, con un tenis sencillamente impecable que prolongó el drama en el partido.

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Las emociones se desataron en el tercer parcial. El saque se convirtió en un cuchillo de doble filo y los nervios y el cansancio favorecieron el hecho de que se sucedieron cuatro roturas consecutivas; Delpo aguantó el tirón y con una volea de revés sobrenatural en el quinto juego se puso por delante en el marcador, haciendo que las aguas volvieran a su cauce. Ambos volvieron a ordenarse con su servicio y el partido se fue al tiebreak.

Largos peloteos, ataques endemoniados y defensas heroicas de dos hombres que se pusieron el mono de trabajo. Solo podía ganar uno y volvió a ser él. Juan Martín Del Potro sacó su mejor versión cuando más se necesitaba y prolonga su racha victoriosa. 5-7 7-6 (1) 7-6 (3) fue el resultado final en favor del argentino. Quince triunfos consecutivos para un hombre que ha alcanzado su cénit y está dispuesto a aprovecharlo. Ya está en semifinales del Masters 1000 Miami Open 2018, donde se verá las caras con John Isner. ¡Que la fiesta del tenis continue!

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