Horas y horas golpeando a una bola dan para mucho. Experimentas todo tipo de sensaciones: alegría, tristeza, ilusión, esperanza, enfado o desesperación. En cierto modo, el tenis reune muchos sentimientos en poca cantidad de horas. Denis Shapovalov y Tsonga vivieron una larga vida en su partido de segunda ronda en el Open de Australia, en la que solo uno alcanzó la felicidad: Jo-Wilfried Tsonga (3-6, 6-3, 1-6, 7-6 y 7-5). El jugador francés logró amarrar la victoria cuando parecía que se le escapaba entre las manos. Con un gran tenis y una encomiable garra y capacidad de recuperación, Tsonga accede a tercera ronda, dónde se medirá al vencedor del duelo que enfrentará al australiano Nick Kyrgios y al serbio Viktor Troicki.
La mejor versión de Tsonga aparece ante Shapovalov

