La historia de Alex de Miñaur es algo que seguirá trayendo mucha cola durante el paso de los años y que provocará el sonrojo de más de uno en nuestro país. De padre uruguayo y madre española, cuando era un niño, Alex vivía en Alicante y pidió ayuda a las Federaciones española y valenciana, buscando recursos con los que poder seguir persiguiendo su sueño de ser tenista, recibiendo una negativa por respuesta. Esther, su madre, se sincera en una carta escrita en El Español, donde cuenta con todo lujo de detalles el caso de su hijo, que ahora está empezando a despegar en el circuito.
Cuando Alex tenía sólo 5 años, vio cómo su familia se mudaba de Sídney a España debido a que no les renovaron una licencia del Restaurante que regentaban. Estuvieron en Alicante los siguientes 7 años, donde su padre montó un lavadero de coches que empezó a ir mal allá en el año 2011 por culpa de la crisis en España. De Miñaur despuntaba sobre manera con su tenis y ya trabajaba con Adolfo Gutiérrez, su actual entrenador, que no le cobraba nada por entrenarle. Fue entonces cuando desesperados, sus padres pidieron ayuda a la Federación española y valenciana. "Nos dijeron que era imposible", relata Esther en la carta. Es aquí donde se produce un giro en la historia.
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"Todd Woodbridge se enteró de alguna manera de que Alex tenía la doble nacionalidad e invitó a mi hijo y a Adolfo a Roland Garros para pelotear con él. A los dos minutos me mandó un email diciéndome que lo mandase a Sídney que la Federación australiana lo cubriría todo", explica. La familia volvió a mudarse a Sídney a pesar de que a ella no le hacía especial gracia regresar a Australia. "Alex era el número 1 de su categoría. Era el único que hacía cosas distintas. Era carne de patrocinadores", dice Esther. "¿Ha tenido que ser en Australia? Pues nada, iré con la banderita australiana a la Copa Davis. Y sus abuelos también, por mucho que les duela".
Tras conocer su caso recientemente, el actual presidente de la Federación española, Miguel Díaz, se puso en contacto con Esther para ver si podían hacer que De Miñaur jugase bajo la bandera española. "Habló conmigo para ver si había forma de hacerle cambiar de opinión pero ya es imposible. Alex jugó por España hasta que nos volvimos a Sídney. Toda mi familia es española. Sus abuelos estaban desesperados porque el niño jugase por España pero la Federación española ha llegado tarde, muy tarde", confiesa.
Australia se ha volcado con el chico, proporcionándole todo lo que necesita para que lance su carrera. Viajes, Hoteles, entrenamientos, entrenadores... y el apoyo de una figura especial: Lleyton Hewitt. "Se ha volcado con Alex. Le ha tenido en su casa. Le responde al segundo si le escribe un mensaje... es un motivador nato", revela.
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"El cariño que hemos recibido de Australia no se puede pagar con nada", continúa diciendo Esther, que cuenta una historia que pone los vellos de punta. A finales de 2015, Alex se encontraba en Australia preparando el que sería su debut en el torneo de Brisbane gracias a una invitación y ella estaba en Sídney, lejos de él ya que no tenían dinero para poder pasar unos días allí junto a su hijo. "Un seguidor suyo nos pagó el billete para ir a verle a Brisbane. ¡Nos invitó! El agente de mi hijo consiguió que la organización nos diera un Hotel y pudimos ver su victoria ante Mmoh allí. Fue un sueño y se lo he agradecido muchas veces al hombre que nos pagó los billetes de avión", dice.
Esther siente no poder viajar más a menudo por el circuito con su hijo Alex, pero tiene otros tres hijos más que necesitan de su atención, también. "Desde su entorno no le ponemos presión. Es un orgullo ver lo que está consiguiendo. Ha pasado por momentos duros pero eso le ha hecho ser más fuerte. Tiene mucha fuerza y va a perseguir su sueño cueste lo que cueste. Es un luchador. Hay que pegarle con un martillo en la cabeza para ganarle un punto", afirma con orgullo una madre que ve cómo su hijo sigue creciendo como tenista y camina en la dirección correcta. "He hecho todo lo posible por darle ánimos en todo momento para que cumpla su sueño. Alex se lo merece más que nadie", sentencia.

