Ashleigh Barty ha sido condecorada con la Medalla Newcombe en reconocimiento a su espléndida temporada y premiando una peculiar historia de superación personal que llevó a la australiana a retirarse del tenis profesional hace años para enrolarse en el cricquet. Apenas dos años después de su retorno a las pistas, Barty ha finalizado el año en el puesto 17 del ranking WTA, habiendo empezado el año clasificada como la 271 del mundo. Su título en Kuala Lumpur y finales en Birmingham y Wuhan han sido resultados notables de una tenista que a sus 21 años aún parece tener amplio de progresión.
Ashleigh Barty se lleva la Medalla Newcombe

