Existen versiones contrapuestas para explicar las múltiples sorpresas, tanto positivas como negativas, que han proliferado en el circuito WTA durante un 2017 donde la inestabilidad ha sido la nota dominante. Los más optimistas achacan las numerosas y notables decepciones de las mejores del mundo a la gran igualdad imperante y la capacidad de casi cualquier tenista del top-100 de imponerse a las pobladoras de la zona noble del ranking.
Pero también ha cobrado fuerza la teoría del vaso medio vacío, la que argumenta que las mejores del momento no tienen el empaque suficiente para rendir a su mejor nivel con continuidad y que tras la baja de Serena Williams se ha producido un vacío de poder que ninguna de las actuales está capacitada para ocupar. Allá cada cual con su punto de vista, pero repasando lo acaecido en este loco 2017, queda claro que ha habido numerosas derrotas sonadas de las mejores del planeta y que resulta difícil seleccionar tan solo diez. Esta es la lista de las más representativas:
Shelby Roger vs Simona Halep. 6-3 6-1 en el Open de Australia.
No hubo peor manera de comenzar el año para la rumana. Derrotada con claridad en primera ronda ante una de las pegadores inmisericordes del circuito, que demostró la falta de chispa e intensidad con la que abrió la temporada la de Constanta. Poco a poco fue adquiriendo ritmo pero caer a las primeras de cambio en un Grand Slam y hacerlo sin plantear batalla es algo que siempre duele a las favoritas.
Mirjana Lucic-Baroni vs Karolina Pliskova. 6-4 3-6 6-4 en el Open de Australia.
La veterana jugadora croata fue la gran sorpresas del torneo. Todo indicaba que su camino tocaría a su fin al verse las caras con una de las grandes favoritas al título, pero Pliskova se atrapó en una maraña de errores no forzados que la privaron de presentarse en unas semifinales que habrían sido muy prometedoras para sus intereses. La ansiedad por ganar un Grand Slam pesó mucho a la checa.
Betthanie Mattek-Sands vs Elina Svitolina. 6-4 7-5 en Miami.
La flamante ganadora de los títulos en Dubai y Taipei se presentaba con la vitola de candidata al título a los dos grandes torneos de la gira estadounidense. En Indian Wells cayó ante Garbiñe Muguruza, en un partido que entraba dentro de la lógica poder perder, pero lo que no se esperaba de ningún modo es que la ucraniana sucumbiera a la 158 del ranking WTA. Mattek-Sands es una clásica del circuito que se crece jugando en casa, pero fue una sorpresa mayúscula este resultado.
Su-Wei Hsieh vs Johanna Konta. 1-6 7-6 (2) 6-4 en Roland Garros.
El Grand Slam parisino fue el torneo en el que mejor rindieron las favoritas, llegando casi todas a la segunda semana y perdiendo ante jugadoras de buen nivel, como Kristina Mladenovic, Timea Bacsinszky o la que a la postre levantó el título: Jelena Ostapenko. Pero en primera ronda se produjo una derrota muy sonada, como fue la de Johanna Konta ante una Hsieh que ocupaba el puesto 109 de la clasificación mundial. Aún más grave fue caer tras un primer set en el que la británica dominó claramente. No se le da bien la tierra batida a Johanna pero que sucumbiera de esta manera fue algo inesperado.
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Barbora Strycova vs Garbiñe Muguruza. 6-1 6-0 en Eastbourne.
El tiempo haría que el recuerdo de este partido quedara sepultado en el olvido pero la que fue ganadora de Wimbledon, apenas unas semanas antes de llegar a Londres, fue barrida de la pista por Strycova, mostrando una actitud apática y muy negativa. Sonrojante resultado para una Muguruza que ha seguido imbuida en una espiral de irregularidad, pero que en sus picos de mejor nivel ha sido capaz de asombrar con su buen tenis.
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Magdalena Rybarikova vs Karolina Pliskova. 3-6 7-5 6-2 en Wimbledon.
No es la hierba su superficie favorita pero llegaba con el aval de haber ganado en Eastbourne y pocos podrían esperar que la checa perdiera en segunda ronda ante una Rybarikova que llevaba mucho tiempo sin mostrar su mejor nivel. Parecía perdida para la causa la eslovaca pero resurgió en un encuentro en el que Pliskova no supo dominar el partido y cayó en la trampa de variación de alturas y velocidades de su rival.
Caroline Wozniacki vs Katerina Siniakova. 6-3 6-4 en Bastad.
Había perdido las finales de Dubai, Miami y Eastbourne pero la maldición parecía que se iba a romper en el torneo sueco. El juego sólido de la danesa parecía inexpugnable al pimpampum de Siniakova, y más en una final, donde la experiencia pesa mucho. Sin embargo, volvió a Wozniacki a fallar en el momento cumbre y perdió la que era su cuarta final de la temporada. Resultado más que inesperado.
Aleksandra Krunic vs Johanna Konta. 4-6 6-3 6-4 en US Open.
Una nueva decepción de la británica en una primera ronda de Grand Slam. Llegó a octavos de final en 2015 y 2016 en el torneo neoyorquino pero en esta ocasión, ni siquiera pudo ganar un partido. Cayó derrotada ante la 78 del mundo en un partido que parecía tener dominado pero que se le fue torciendo poco a poco hasta provocar su eliminación. Fue la puntilla para una Konta que solo jugó dos partidos más en lo que quedaba de año.
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Anastasija Sevastova vs Maria Sharapova. 5-7 6-4 6-2 en US Open.
Las expectativas respecto a la rusa eran inmensas a tenor del nivel de tenis y actitud que estaba demostrando. Tras ganar a Halep en primera ronda, su cuadro parecía despejado y no daba la sensación de que una jugadora que no fuera de la máxima élite pudiera derrotarla. Sin embargo, sucumbió al tenis inteligente y variado de Sevastova, que sacó de quicio a una Sharapova muy precipitada en sus ataques.
Qiang Wang vs Kristina Mladenovic. 6-0 6-0 en Tokio.
Es la clara representación del pozo sin fondo en el que se ha hundido la francesa en la segunda mitad de año. Doce derrotas consecutivas, muchas de ellas ante jugadores de un nivel muy inferior al suyo, y algunas capaces de sonrojar a cualquiera. El bloqueo mental de Mladenovic se puso de manifiesto en un partido que la sumió en una total desconfianza, al ser incapaz de hacer un solo juego a la 57 del ranking.
En definitiva, un año repleto de sorpresas, tanto positivas como negativas según se mire, y en el que el buen y la emoción han brillado con luz propia. Derrotas ante jugadoras de menor nivel, en escenarios de notable importancia o por resultados sonrojante componen esta lista de compleja composición. ¿Añadirías algún partido? ¿Cuál te parece la derrota más sonada del año?

