Cumplió Juan Martín del Potro con el primero de los varios pasos positivos, victorias, que debe sumar en París-Bercy para lograr una plaza para la Masters Cup de Londres. El argentino, muy superior en todos los aspectos al portugués Joao Sousa, se hizo con el encuentro por un doble 6-2 que ejemplificó su tremendo nivel sobre esta superficie, a la que llega con grandes sensaciones y resultados en los últimos meses. El de Tandil necesita llegar, mínimo, a semifinales para tener opciones de jugar en el O2 Arena.
Más allá de las estadísticas (sólo una bola de break concedida, 54% de primeros, 88% de puntos obtenidos con el mismo, 9 aces por sólo una doble falta), Del Potro barrió de la pista a un Sousa resignado ante la potencia, y sobre todo, inteligencia, una mezcla soberbia, que presenta el actual juego de Juan Martín. Porque el sudamericano maneja ya muchos ritmos de juego, una posición en pista idílica para la pista cubierta y un conocimiento y poso que ha ganado desde su vuelta a las pistas la temporada pasada.

No solo con sus golpes más planos, pegados de arriba a abajo cuando la pelota que le viene es más mansa que tensa o liftada, sino por el dominio de los paralelos, el revés cortada, la derecha liftada y el primer servicio. Sousa, sin tanto repertorio técnico para jugar con menos margen a más velocidad, necesitado de un impacto cuando la pelota cae y siempre más pendiente de jugar con la pista más grande, no tuvo cómo entrar en los intercambios.
En la Pista 2, más pequeña y reducida visualmente por las gradas tan pequeñas, el juego directo y potentísimo del argentino, acompañado de grandes porcentajes y soluciones con el saque, establecieron demasiadas diferencias sobre la cancha, ante un público que observó dicha superioridad desde el primer momento y al que le costó tomar partido y animar avanzado el segundo set. Así, Del Potro se las verá con el holandés Haase, más peligroso bajo techo, verdugo de A. Zverev. Sueña Juan Martín con llegar a Londres.

