No está siendo un verano demasiado positivo, en general la temporada, para Carla Suárez. La grancanaria no pasa por su mejor momento, buscando en Nueva York un punto de inflexión para terminar la temporada de la mejor manera. No será sencillo, pues la superficie no beneficia su juego y potencia la de las rivales que más daños pueden hacerle. No obstante, Carla es optimista con el trabajo realizado en los días previos.
La española, en declaraciones recogidas por EFE, quiere cerrar el último grande con la mejor de las sensaciones posibles. "El US Open es el último Grand Slam del año y está claro que hay muchos puntos en juego. El objetivo es seguir manteniendo la línea de trabajo y seguir mejorando ciertos aspectos del juego. Con el trabajo de estos días previos me siento bien para afrontar el torneo".

Con ciertos problemas físicos, y tras su ruptura con Xavi Budó, Carla cree que las condiciones con las que llega a Nueva York son óptimas. "Ojalá podamos lograr un buen resultado. La clave será el trabajo en cada entreno y en cada partido que pueda disputar. Físicamente estoy bien, con ganas. Mentalmente también tengo ganas de hacerlo bien. Estoy concentrada en los objetivos que me he marcado de cara a este final de temporada".
Esos objetivos serán más complicados a corto plazo, pues su ranking ha descendido. "Ojalá pueda ir cumpliéndolos poco a poco. Está claro que es una situación diferente a la que he estado viviendo en los últimos Grand Slam al no ir de cabeza de serie. Son épocas que hay que ir pasando. Cuando las aceptas, con el trabajo los resultados siempre en este deporte han demostrado que terminan llegando".

