Cuando una tenista ostenta un arma clave en su juego y ese arma no funciona o se ve contrarrestada por el juego de su rival, no hay muchas opciones de salir victoriosa. Es lo que le ocurrió a la estadounidense Sloane Stephens, jugadora atacante por naturaleza y que requiere un alto porcentaje de primeros servicios para poder ir hacia delante y jugar agresiva por la pista. Sin embargo, tuvo en frente a la mejor Simona Halep de la semana. La tenista rumana tiene muy claro que está ante la oportunidad de ganar un nuevo título y ponerse como nueva número uno del mundo. El resultado final fue de 6-2 y 6-1 para Simona que en menos de una hora de partido ya había conseguido su billete para la gran final.
Halep arrolla a Stephens y se cita con Muguruza en la gran final

